Una pareja de investigadores de lo paranormal logró filmar una presencia maligna flotando en una de las antiguas celdas de la antigua cárcel Bodmin, en Inglaterra, y la imagen se volvió viral porque el lugar encierra una serie de teorías sobre el encantamiento y la residencia de almas en pena que atrae a miles de turistas.
Los expertos Paul Cissell y Tony Ferguson viajaron hasta la cárcel para tratar de dialogar con una supuesta bruja que fue colgada en el siglo XVII, pero se cruzaron con una extraña entidad.
La cárcel de Bodmin es una antigua prisión histórica situada en la localidad homónima, a las afueras de Bodmin Moor en Cornualles. Fue construida en 1779 y cerrada en 1927 y la mayoría de sus edificios están ahora en ruinas.
La cárcel estuvo en funcionamiento 150 años en los que vio más de 50 ahorcamientos públicos y también hubo crímenes dentro del penal.

