Ricardo Centurión y Thiago Almada declararon este sábado en la causa que investiga un abuso sexual durante una fiesta clandestina que se desarrolló el jueves por la noche en el barrio cerrado Camino Real en la zona norte del Gran Buenos Aires con la presencia de jugadores del club Vélez Sarsfield.

La fiscal Laura Zyseskind había determinado el viernes que los cuatro futbolistas que participaron en la fiesta declararan como testigo. El primer en hablar ese mismo día fue el mendocino Juan Martín Lucero, que alquiló la casa donde ocurrió la fiesta.

A estos se le sumará Miguel Brizuela que tendrá que asistir a la fiscalía para contar qué vio esa noche. 

La abogada Raquel Hermida Leyenda, quien representa a la víctima, cuestionó el viernes la citación como testigos de los futbolistas: “Como experta en la materia, en principio no deberían tomarle declaración testimonial a ningún jugador de fútbol porque eso sería deslindarlos. Hay que esperar las pericias, hay que esperar que el proceso continúe y después citarlos como testigos. Creo que es impropio y demasiado rápido”, sostuvo.

Los cuatro futbolistas no fueron tenidos en cuenta para el partido que Vélez jugará con Patronato, este sábado en Paraná, a partir de las 19.20. El objetivo del club es no obstaculizar el accionar de la Justicia. 

Hasta el momento, el principal sospechoso es Juan José Acuña, conocido o amigo de Lucero. El sujeto fue descripto como calvo, robusto y que vestía bermudas de jean, al que la testigo que declaró complicó fuertemente. La Justicia ordenó la captura nacional e internacional para el sujeto.