El presidente Alberto Fernández dialogó este lunes de forma “abierta y clara” con empresarios alemanes con inversiones en Argentina, a quienes explicó sus planes para sacar al país de la crisis financiera, tras hacer un diagnóstico de la situación, en plena gira en busca de respaldo para renegociar la deuda externa con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y acreedores privados.
“Somos un paciente en terapia intensiva”, dijo el mandatario a la decena de empresarios que lo acompañaron en el desayuno que tuvo lugar en el Hotel Regents de Berlín, su primera actividad de una jornada intensa que culminará con un encuentro con la canciller alemana Ángela Merkel, según contaron voceros de Presidencia.
La reunión fue calificada de “muy buena” por el Presidente, en un fugaz intercambio con la prensa en el hall del hotel al término de la actividad, que duró casi dos horas.
En el encuentro en el Hotel Regent estuvieron presentes representantes de Hamburg Sud, Siemens AG, Smart Infraestructure, Grupo Hydro, DB. Ingeniería y Consultoría y Lindal Group, entre otras firmas. Se trata de empresas alemanas que invierten y poseen filiales en la Argentina y que conforman el Comité de América Latina de Empresas Alemanas (LADW).
Luego el presidente visitó el Forum Drive del Grupo Volkswagen de Berlín, una especie de plataforma de innovación tecnológica del gigante automotriz, y se reunió con ejecutivos de la compañía, quienes ratificaron inversiones por 800 millones de dólares en las plantas de Buenos Aires y Córdoba.
Las inversiones están destinadas a la producción de las primeras series del proyecto Tarek, un nuevo modelo de auto SUV que se fabricará en la planta de Pacheco, y de una caja de velocidad MQ281, en Córdoba.
Tras su agenda con los empresarios, Fernández tiene una cita clave con la canciller alemana, Ángela Merkel, a quien busca sumar como apoyo en las negociaciones con el FMI para renegociar la deuda.
