El Instituto Nacional de Vitivinicultura, organismo a cargo de Guillermo García, puso en marcha para todo el país el Censo Vitícola 2010 y el funcionario indicó: “Después de diez años vamos a hacer un trabajo muy intenso que incluirá, por primera vez en la historia de la vitivinicultura argentina, el geoposicionamiento de las propiedades que se incorporará a las bases de datos de tipo cartográfico”.

PRECISIONES. En el territorio nacional existen más de 26 mil viñedos por lo que contar con la información que arrojará este Censo Vitícola que pone en marcha el INV “es de fundamental importancia para toda la actividad vitivinícola, y constituye, además, la fuente de información que maneja Argentina y de la cual se desprende la más variada gama de estudios estadísticos”, precisó el INV en un comunicado. García explicó: “Este enorme operativo que comienza hoy –por ayer– nos va a permitir determinar con precisión las variedades entremezcladas que tenemos en el viñedo argentino, la información de desarrollo de plagas y nos va a ayudar a precisar el pronóstico de cosecha al poder incorporar rápidamente la información de los accidentes climáticos”.

     “Este tipo de trabajo nos va a demandar una inversión de más de tres millones de pesos y alrededor de cien ingenieros agrónomos y técnicos calificados que van a recorrer los viñedos de la República Argentina para tomar la información georrefenciada a través de la utilización de navegadores satelitales (GPS) y también verificar la composición varietal”, agregó el titular del INV. García expresó que “es muy importante que los viñateros que han hecho modificaciones en sus propiedades y que aún no las han declarado que se arrimen a la jurisdicción del INV que les corresponde y que nos informen sobre esas novedades”. Los viñateros que tienen la información al día no tienen que hacer nada, sólo esperar que los visite el personal que va a encargarse de la georreferenciación y que, además, hará la verificación de las variedades, agregó el comunicado.

      “Ya estamos empezando con la carga de los datos administrativos y a partir del 1 de noviembre ya va a estar nuestro personal visitando las propiedades de todo el país y trataremos de concluir el relevamiento en abril par obtener los primeros datos en junio del 2011”, precisó García.

RESULTADOS. Todos los datos que obtendrá el INV a través de este operativo se incorporará a un sistema de información geográfico que le permitirá al organismo hacer mapas con un gran número de variables como, superficie, antigüedad del viñedo, sistema de conducción y varietales, entre otras. Alejandro Marianetti, ingeniero del Departamento de Estudios Vitícolas del INV explicó que el personal que visitará los viñedos tiene tres tareas específicas, la primera es constatar la superficie real implantada.

      En segundo lugar, que es el trabajo que requiere mayor entrenamiento, verificará las variedades implantadas a través del método ampelográfico, que identifica por las características de la hoja de la vid, que son diferenciales de cada variedad, por ejemplo la hoja de la Malbec es distinta de la Cabernet. En tercer lugar, que es lo que por primera vez en la historia se incorpora a un censo vitícola, es la georreferenciación, el personal llevará un navegador satelital (GPS) y va a tomar las coordenadas geográficas correspondientes a ese viñedo y también la altitud, este último tema es importante porque hoy está en desarrollo el tema de los vinos de altura vinculado al cambio climático y a la búsqueda de mejores condiciones ecológicas, contar con esta tecnología da la posibilidad de recabar este dato, indicaron desde el organismo. Por último, García recalcó que sólo aquellos viñateros que tengan modificaciones en sus viñedos –aún sin declarar– deberán hacerlo en la Delegación del INV que les corresponda antes del 31 de diciembre del 2010.