Luego de un año de clases virtuales, el Gobierno nacional decidió que en este 2021 los alumnos vuelvan a las aulas. Si bien ese es el objetivo, la decisión final estará en manos de cada uno de los gobernadores.
Se espera que para el nuevo ciclo lectivo se retome la autonomía provincial rigiéndose por los indicadores sanitarios acordados en el Consejo Federal.
Para poder tomar decisiones se tendrá en cuenta el semáforo epidemiológico a través del monitoreo de: el nivel de transmisión, la cantidad de contagios en relación a las últimas dos semanas y el porcentaje de ocupación de camas de terapia intensiva. Con esas variables se determinará si la jurisdicción está en un riesgo alto, medio o bajo.
Es por eso que el ministro de Educación Nicolás Trotta, junto con sus pares provinciales, analiza actualizar esos indicadores y flexibilizarlos para que el rebrote de contagios no impida la vuelta a las aulas.
“Los indicadores siguen vigentes, pero si hace falta actualizarlos, lo haremos. El compromiso del gobierno nacional es garantizar la mayor presencialidad posible, siempre teniendo en cuenta la realidad epidemiológica”, deslizó Trotta en una entrevista.
En cuanto a la vacunación de los docentes, el funcionario nacional está delineando detalles con sus pares provinciales. En total, hay alrededor de 1,3 millones trabajadores de la educación y se espera que la inmunización a ese grupo comience en febrero.
