Yo debo ser un desubicado de morondanga que no merezco vivir en este país y en este siglo. Tal vez he quedado atrapado en la década del sesenta y aún pienso que es posible que la imaginación llegue al poder y me acuesto escuchando Yesterday en su primera versión. Tal vez parezca fuera de moda, pero no sé nada del jet set de Buenos Aires ni de los conductores de la TV chatarra ni de las vedetes de turno ni de las botineras que quedan en posición adelantada ni de los chismes sobre los actores.
Es más, me interesan dos cornos esos asuntos menudos. Por lo tanto, no es raro que me pregunte: ¿Quién cuernos es Juanita Viale? Es que me causó sorpresa que se le dieran tantos centímetros en los diarios y tantos comentarios en televisión. Por supuesto que pregunté a mis amigos más informados, me dijeron: “Mirá, es la nieta de Mirtha Legrand”, “Ahá, ¿y?”, dije. “No, sabés lo que pasa, es que fue la protagonista de la serie Malparida”, precisaron. “Aha, ¿y?”, pregunté.
“Además, entendé que tuvo un affaire amoroso con el ex ministro de seconomía Marín Lusteau”, agregaron. “Aha ¿y?”, volví a decir. “Bueno, y los hechos se agravan porque estaba esperando un pibe y lo perdió”, señalaron. “Ahá, ¿y?”, cuestioné. “Pero, hermano, vos vivís adentro de un frasco”, me reprocharon. “Sí, che, porque si lo que hay afuera del frasco es lo que me terminás de contar, prefiero seguir adentro”, respondí. ¿Cómo puede ser que los argentinos estemos pendientes de la vida íntima de esta señora y ocupemos generosamente nuestro tiempo en saber más sobre ella?
¿Qué importancia tiene para el país que sea la nieta de la señora de los almuerzos? ¿Sabés la cantidad de mujeres que todos los días pierden embarazo? ¿Las infidelidades de esta Juanita pueden hacer feliz o infeliz a alguien que no sea ella y su abuela? ¿Realmente no ocurren cosas más importantes en nuestro país para que los medios le den tanta importancia a una simple actriz del montón?
¿Qué méritos tiene para ser trascendente? A ver, ¿Le hizo la segunda a Shakira en el Waca Waca? ¿Le salió una verruga de Rigoberta Menchú? ¿Hace los postres para los almuerzos de su abuela? Vamos a coincidir en que este es un país mandado por paparazzis. Loco, coloquemos un cartel en Ezeiza que diga “Bienvenido al país de la pavada” y pongamos a Tinelli de presidente. Con qué poco nos conformamos, por favor, con qué poco.
