La Vía Blanca, uno de los eventos más tradicionales del calendario Vendimia, se vivió a pleno este viernes por cientos de turistas y mendocinos.
Como cada año, el evento se caracterizó por algunos detalles que le dieron color a la noche. Entre ellos, la prueba de fuego para Rodolfo Suarez, el momento de los melonazos lavallinos.
En su primer palco como gobernador de Mendoza, estuvo rápido de reflejos y atajó una de las frutas que voló por los aires. La atrapada se llevó una ovación.

De cara al 8M, la marcha internacional por el Día de la Mujer, la soberana de Santa Rosa desplegó una bandera de “Vivas nos queremos”. En lo que va del año ya se registraron 68 femicidios.

Las milanesas que recibió el vicegobernador Mario Abed fueron la envidia del palco oficial. El funcionario fue agasajado con la comida de la casa de comida Tía Rada que no compartió con nadie. Aunque después varios de sus compañeros aseguraron que sí ofreció.

Otro destacado, la alegría de Daniel Arroyo, el ministro de Desarrollo Social de Nación, y el resto de los funcionarios cuando llegó una frapera con espumantes.

Mientras todo esto sucedía, no faltaron los miembros de la cartera de Cultura que salieron corriendo a decirle a los carros que se apuren. “Hay muchísima distancia entre los camiones”, decían mientras apuraban.
Último detalle: detrás de los carros llegaron los de limpieza de Ciudad y la gente los aplaudió como sucede en cada Vendimia.
