El titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), Ricardo Echegaray, expresó ayer su intención de contar con la reforma de la Ley Penal Tributaria antes de que se produzcan los próximos vencimientos de Ganancias y se puso a disposición del Congreso Nacional para iniciar el debate en lo inmediato.

“Se comenzará a hablar (con el Parlamento) en los próximos días y esperamos que se apruebe lo más rápido posible, ya que sería bueno tenerla antes de los vencimientos fuertes de Ganancias de mayo”, sostuvo el jefe de la AFIP durante una conferencia de prensa que ofreció en la sede del organismo. Echegaray consideró que “el trámite parlamentario debería ser un trámite sin muchas diferencias”.

El funcionario señaló que de sancionarse la nueva norma, los cambios en los montos que delimitan la categoría de evasión se aplicarán sólo para las causas nuevas. La presidenta Cristina Fernández anunció el miércoles el envío al Congreso Nacional de un proyecto para reformar la Ley Penal Tributaria y Código Penal –ley 24.769– cuyo texto data de 1997.

Echegaray enfatizó que “no se vuelve a la prisión por deuda”, sino que esta reforma “apunta a penalizar a aquellos que desplieguen maniobras para evadir impuestos”. Los cambios propuestos elevan a un millón de pesos la calificación de Evasión Tributaria Simple, sumando todos los impuestos en un año.

Se constituirá la categoría de “agravante” cuando la conducta desplegada sea maliciosa o incluya un ardid para evadir al fisco, eliminándose los montos como motivo de esta condición. Echegaray sostuvo que “el proyecto no persigue un objetivo recaudatorio, sino que se quiere penar a quienes pretenden engañar al fisco”.

El funcionario agregó que “la población reclama un equilibrio” y enfatizó que “hay que poner en caja a aquellos que diseñan maniobras para evadir al fisco”. “Esta ley le permitirá a la Justicia hacer efectivo el mensaje de traje a rayas para los evasores”, dijo el titular de la AFIP.

El funcionario indicó que “hay una adecuación de montos con el objetivo de apuntar a los grandes evasores, porque el único objetivo es endurecer la Ley Penal Tributaria para luchar contra la evasión”.

Entre los objetivos, Echegaray recalcó que “la finalidad es que tanto los organismos recaudadores como la Justicia puedan hacer foco en las causas de mayor relevancia económica, descomprimir los juzgados de casos menores y redoblar esfuerzos en la búsqueda de sentencias condenatorias”.