El operario de una bodega de Maipú, conocido como el paciente 98 de coronavirus que se registró en la provincia, recibió un tratamiento médico basado en un “cóctel de antivirales” que permitió actuar rápidamente en su cuadro, ya que también presentaba una neumonía.
Según pudo conocer El Sol, el hombre de 37 años que estuvo en reuniones clandestinas y que habría disparado la propagación de la enfermedad a otras 10 personas, tuvo que firmar un consentimiento informado para acceder a esta práctica.
Este tratamiento está autorizado en los hospitales del país, pero no se tiene certeza de su efectividad. En este caso, funcionó y el operario salió de cuidados intensivos, pasando a una sala común.
El “paciente 98” quedó bajo la lupa de los investigadores epidemiológicos porque no viajó al exterior y aparentemente habría tenido contacto con un transportista, pero el nexo no está claro.
La concurrencia a eventos privados que se realizaron con antelación a la habilitación de las reuniones con amigos también derivó en la apertura de una investigación penal.
En medio de esta situación y el aumento de los casos, desde el Ministerio de Salud se realizan test masivos en los barrios y operativos de desinfección, a fin de frenar el avance de la enfermedad.
