Leopoldo Luque, médico personal de Diego Maradona, aseguró este viernes que el exfutbolista seguirá internado en la Clínica Olivos y contó que se encontraba “sedado por el proceso de abstinencia” sobre el que se informó este jueves.

“Diego es muy difícil, pero intentamos ser más fuertes que él. Hay un tratamiento que es el agudo, a corto plazo, y otro a largo plazo. Necesita muchos cuidados, se quiere ir a la casa, que es el cuento de nunca acabar, pero seguirá internado“, sostuvo Luque en declaraciones a la prensa realizadas en la puerta de la clínica ubicada en el partido bonaerense de Vicente López.

El neurocirujano habló desde la moto en la cual se moviliza y con el motor en marcha, ya que señaló que tenía que operar en otro lugar, por lo que el parte médico -señaló- lo dará en horas de la tarde.

Maradona fue operado exitosamente el martes pasado de un hematoma subdural, y su recuperación “es muy buena”, reiteró Luque, quien insistió en que “Diego permanecerá internado”.

Ahora la lucha es contra el alcohol

En cuanto al proceso de abstinencia que mencionó el médico, nunca explicó el tema con más detalles, pero en julio pasado -en un reportaje que concedió al diario “Olé”- había señalado que uno de los problemas de Maradona era “el consumo de alcohol, siendo que está medicado con ansiolíticos”.

“Hoy no sabemos cuánto tiempo quedará internado, el promedio después de una operación como ésta son siete días, pero hoy no se sabe. Diego está acompañado por su familia, bien cuidado y bien de ánimo”, explicó Luque.

“Esta es una de las pocas veces que se le dice que no a Diego. Pensar un plan para tratarlo lo podemos pensar todos, parece sencillo. Hasta se me critica por Instagram, dicen que lo descuido, como si fuese el culpable. Trataremos de ser más fuertes que él, por ahora no le vamos a dar el alta, esta vez no le vamos a hacer caso a él”, concluyó el médico.