La frase “desahogo sexual” se hizo eco en las redes sociales, después de que fue utilizada por el fiscal chubutense Fernando Rivarola en una audiencia por un caso de abuso sexual en manada a una menor.
Las críticas le llovieron al representante del Ministerio Público de esa provincia, debido a que fue entendido por diferentes agrupaciones y usuarios como un modo de justificación de la violación.
El hecho ocurrió en setiembre de 2012 contra una adolescente de 16 años, durante una fiesta que se realizó en la playa Unión.
La denuncia tomó relevancia cuando se realizó en 2018 debido a que los seis denunciados eran “hijos del poder” y fueron imputados por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal agravado por la participación de dos o más personas.

En las últimas horas trascendió la información de que el fiscal acordó un juicio abreviado, en el que los acusados deberán reconocer la autoría del delito y recibiran una pena menor.
El pacto con la defensa tuvo la aceptación por parte de la querella, es decir, los representantes legales de la familia de la víctima. La razón es que la joven no quiere exponerse durante un juicio oral, según publicó Infobae.
De los seis acusados iniciales, sólo tres serán condenados. Otros dos, que eran menores al momento del hecho, fueron sobreseidos, mientras que sobre el restante se determinó que no habían elementos para acusarlo porque su participación en el hecho era escasa.
Con respecto a la polémica, desde el MPF de Chubut entendieron que la frase fue “sacada de contexto” y el tratamiento en los medios le cambió el sentido a la oración.
El comunicado completo del Ministerio Público Fiscal de Chubut
Recientemente trascendió una frase atribuida el fiscal Fernando Rivarola, cambiando el sentido de los términos, sacados de contexto, sobreexponiendo a la víctima y poniendo en riesgo aspectos cruciales del proceso penal.
El Ministerio Público Fiscal asiste a la víctima a través del SAVD, desde el comienzo de la investigación. Se trata de una joven, menor de edad, amparada por el derecho a la intimidad, al resguardo de su identidad y a la reserva de todas las actuaciones judiciales. En paralelo, tanto ella como su familia reciben detallada información del proceso, participan de las decisiones procesales, reciben protección y asistencia victimológica. Toda decisión asumida por la Fiscalía ha sido consensuada con ella.
En la investigación en cuestión además de la víctima, también algunos los agresores son menores de edad imputables. Esto quiere decir que en caso que el Ministerio Público Fiscal demuestre su responsabilidad penal en este hecho, serían declarados penalmente responsables y se le impondrá la sanción que la ley prevé para los menores que delinquen. La ley establece que no puede darse a conocimiento público su identidad.
“Desahogo sexual doloso”
En palabras simples, el abuso sexual es justamente un conducta que busca el desahogo sexual del autor sabiendo que lo hace sin el consentimiento de la víctima, que va a cometer una ataque sexual, que se trata de un delito, y consciente de ellos avanza sin consideración del daño que va a provocar en esta. Eso es dolo. Por eso, en el contexto de una exposición, el uso de la frase “desahogo sexual doloso”, resume lo que escribimos en varios renglones al comienzo de este párrafo, fundamentalmente si se hubiera utilizado en el contexto de audiencias o escritos reservados a los que solo debieran acceder profesionales del derecho que conocen el alcance el término dolo. En las audiencias orales y públicas, la Fiscalía en particular y los operadores del sistema penal en general, procuran en sus planteos y resoluciones, aclarar los términos legales para que se comprendan por quienes no son abogados.
