La pandemia del coronavirus ha representado una crisis para millones de personas que perdieron sus trabajos y diversos sectores productivos en el mundo. Sin embargo, hay personas que, a raíz de esta situación, han ganado mucho dinero.

Entre aquellos que se beneficiaron con la pandemia se encuentran las empresas que estuvieron en el lugar correcto en el momento justo. Entre ellas están Amazon, Walmart, Netflix y Zoom cuyas acciones se dispararon durante las últimas semanas.

Gracias a la revalorización de Amazon, Jeff Bezos incrementó su fortuna personal en 24 mil millones de dólares en sólo un día. 

La plataforma de contenidos Netflix sumó cerca de 16 millones de nuevos usuarios durante el primer trimestre de 2020. Los beneficios brutos de la empresa durante ese periodo fueron de 958 millones de dólares, mientras que, durante los primeros tres meses del 2019 ganaron 459 millones.

Según publicó Clarín, en la categoría “rubro existente a la que le llegó la oportunidad de su vida”, están las compañías dedicadas a la ciberseguridad y tecnologías que permitan la atención médica a distancia. 

Por ejemplo, Instacart, dedicada a realizar comprar en supermercados y luego hacer el delivery, es otra de las beneficiadas por la pandemia. 

Inversores de riesgo

A su vez, los amantes del riesgo, como los inversores y fondos de inversión, que apostaron contra la economía en cuanto sospecharon que el coronavirus podría convertirse en un problema de importantes dimensiones, también obtuvieron su rédito.

En ese sentido, cuando se produjo la crisis financiera de 2008 debido al derrumbe de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos, un grupo de inversores anticiparon la situación que se avecinaba y apostaron en contra del mercado. Esta situación quedó plasmada en el libro The Big Short (La gran apuesta, publicado en EE.UU. en 2010), del periodista Michael Lewis.

Al momento de estallar la burbuja, estos inversores que habían apostado contra el mercado inmobiliario ganaron millones. Si bien esa crisis no es idéntica a la actual, sentó un precedente.

Por ejemplo, durante la epidemia de SARS en 2002, instituciones como Wimbledon comenzaron a invertir en un seguro contra pandemias. De esta forma, el organismo cobrará 141 millones de dólares por la cancelación de la edición 2020 del torneo de tenis. Esta suma equivale a la mitad del dinero perdido por no poder realizar el tradicional evento.

Otro ejemplo es el inversor estadounidense Bill Ackman, dueño del fondo de inversión Pershing Square Capital Management. 

Durante los primeros días de marzo, cuando el coronavirus comenzaba a presentarse en Estados Unidos, Ackman adquirió protecciones crediticias contra sus inversiones. En ese momento pagó 27 millones de dólares por los seguros.

Con la expansión del virus, el riesgo del default comenzó a crecer, la bolsa se vio afectada y las acciones se desvalorizaba. Sin embargo, el seguro que había adquirido el inversor continuaba subiendo.

Ackman liquidó su posición a fines de marzo, cuando la Reserva Federal y el Departamento del Tesoro de EE.UU. empezaron a tomar cartas en el asunto para prevenir el colapso. Las ganancias totales fueron de 2.600 millones de dólares, más de mil veces más lo que había invertido inicialmente.

The New Yorker publicó recientemente un artículo donde mencionó a otro inversor que logró importantes ganancias al apostar que el coronavirus derrumbaría la economía mundial.

“El australiano”, como lo dieron a conocer trabajaba desde 2015 en Singapur. Al estar en la misma región que China, fue uno de los primeros en enterarse de la aparición de la misteriosa nueva enfermedad.

Fue así como decidió invertir y compró, en un primer momento, insumos médicos: barbijos, alcohol en gel y guantes. Luego adquirió acciones en Alpha Pro Tec, uno de los pocos fabricantes en Estados Unidos que hacen las máscaras reglamentarias N95. Finalmente, apostó contra el petróleo y contra el mercado de valores de Estados Unidos. 

En el artículo, “el australiano” no quiso referirse al monto puntual que ganó, pero declaró que su patrimonio personal había subido un 2.000% en las últimas semanas.

Políticos en la mira

Varios senadores de Estados Unidos quedaron bajo la lupa a raíz de los beneficios que obtendrán por la pandemia gracias a su posición.

Richard Burr, senador republicano por el Estado de Carolina del Norte, encabeza el Comité sobre Asuntos de Inteligencia del Congreso, vendió miles de dólares en acciones en febrero, al mismo tiempo que Donald Trump intentaba minimizar los riesgos de la pandemia de coronavirus, según publicó el New York Times.

Además, la cadena NPR advirtió que Burr le avisó a otros de las consecuencias económicas que podría acarrear la pandemia.

Sobre otros tres senadores también pesan acusaciones similares. Se trata de Dianne Feinstein, una demócrata de California (también miembro del Comité de Inteligencia), James M. Inhofe, un republicano de Oklahoma y Kelly Loeffler, una republicana del Estado de Georgia.