Un instituto israelí trabaja en una vacuna contra el coronavirus. La misma estaría lista en los próximos día y comenzaría a ser probada en humanos a partir del 1 de junio.

En declaraciones al diario Jerusalem Post, Chen Katz, líder del equipo de biotecnología molecular del Instituto de Investigación de Galilea (MIGAL) destacó: “Estamos en las etapas finales y dentro de unos pocos días tendremos las proteínas, el componente activo de la vacuna”.

El MIGAL es un organismo financiado por el Estado israelí y a fines de febrero anunció que estaba trabajando en finalizar la producción de su vacuna contra el COVID-19 y que la misma podría estar en el mercado en 90 días. 

El progreso de la institución en este sentido se debe a que desde hace cuatro años trabajan en una vacuna que pueda personalizarse para varios virus. En este caso, el desarrollo estaba focalizado en el virus de la bronquitis infecciosa (IBV, que causa una enfermedad bronquial que afecta a las aves de corral) y lograron adaptar ese trabajo para el coronavirus.

Según detalló Katz, al analizar el ADN del nuevo coronavirus detectaron una gran similitud con el IBV. Esto les permitió incrementar las posibilidades de desarrollar una vacuna en un periodo corto de tiempo.

“Lo importante es que estábamos trabajando en una vacuna, no relacionada con este brote, y esta es una gran ventaja”, explicó a The Times of Israel.

A su vez, desde MIGAL trabajan en simultáneo con los organismos reguladores para que puedan realizarse los ensayos en humanos.

Según detalló el científico será una vacuna oral, “la calidad de este tipo de vacuna debería estar más cerca de las regulaciones de alimentos que de las regulaciones farmacéuticas o en algún punto intermedio. Esperamos que no tengamos que pasar por el proceso de purificación completo como en la industria farmacéutica, porque eso podría retrasarnos”.

Katz aseguró que esta nueva vacuna podría convertir a esta enfermedad “en un resfriado muy leve”.

Actualmente, más de 6.200 personas están infectadas por el coronavirus en Israel y ya registraron 32 muertes.

El tratamiento

El científico detalló que la vacuna operaría desplegando dos medios para defender a las personas contra el coronavirus. El primero desencadena una respuesta en la boca para que el COVID-19 no ingrese al cuerpo.

“Estamos desarrollando las proteínas necesarias para nuestra tecnología de vacunación oral”, explicó a The Times of Israel. 

“Son proteínas especiales que, cuando se rocían en la boca, penetran en las células epiteliales dentro de la boca y activan una respuesta inmune de la mucosa, que es la parte de la respuesta inmune en nuestro cuerpo que protege el punto de entrada del virus “, agregó Katz.

La segunda protección se activa en caso de que el virus ingrese al cuerpo, fortaleciendo el sistema inmunitario para que “cuando las partículas virales penetren, habrá una protección inmunológica contra los anticuerpos y los glóbulos blancos correctos”.

Katz resaltó que la vacuna se administrará a través de un aerosol oral y que protegerá a aquellos que se encuentren con el virus dos semanas después de su administración y enfatizó que “no es una droga, no es un tratamiento, es para prevención”.

Otras vacunas en desarrollo

Además del desarrollo israelí, la Organización Mundial de la Salud reconoció que en el mundo se están trabajando en cerca de 20 vacunas.

A mediados de marzo ya comenzaron los primeros ensayos clínicos en humanos en Estados Unidos.

Además del MIGAL, otras  compañías israelíes trabajan en tratamientos y posibles vacunas para el coronavirus. Esta semana, la Oficina del Primer Ministro informó que el Instituto de Investigación Biológica de Israel (IIBR) hizo “un progreso significativo” en el desarrollo de una vacuna contra COVID-19 y pronto comenzará a probarla en animales.

De todas formas, el desarrollo de vacunas y las pruebas de las mismas para poder ser usadas en los humanos pueden demorar varios meses antes de obtener la aprobación definitiva.