Julio De Vido pasó su primera noche preso en el hospital penitenciario de Ezeiza. Al diputado se lo vio deprimido y se llevó sus propios remedios.

El ex ministro de Planificación es insulino dependiente y tuvo que someterse a algunos estudios médicos. Según el informe, debe tomar ocho medicamentos diarios, incluida la insulina.

En el informe médico se indica que De Vido, “deambula por sus medios y sin dificultad, lúcido, afebril, hemodinámicamente estable”.

“No presenta patología aguda al momento del examen clínico, laboratorio dentro de los límites normales”, señala el documento.

De Vido se entregó en Comodoro Py ya que tenía orden de prisión por dos causas: una por irregularidades en las obras del yacimiento Río Turbio y otra por sobreprecios en la importación de gas natural licuado.

Otros internos de la cárcel de Ezeiza ya pasaron por ese Hospital. Se trata de viejos conocidos de De Vido, como José López, su exsecretario de Obras Públicas, y Lázaro Báez.

Fuente: TN