A pocas semanas de iniciar el otoño y con él de a poco, también la ingesta de alimentos más calóricos, es importante poder establecer pautas de alimentación que permita por una parte, no sumar kilos de más y por la otra, equilibrar lo que se come de manera consciente, nutritiva y 100% saludable.
Pero, ¿cómo lograrlo? ¡Muy simple! Tan solo siguiendo algunos ‘trucos’ que facilitarán mantenerse en línea sin sacrificadas dietas, y que se pueden incorporar en la rutina diaria fácilmente y conseguir bajar esos kilitos de más casi sin darse cuenta.

Se trata de pequeños cambios que en conjunto conseguirán notar resultados.
Una de las cosas que más se suele olvidar es la importancia de una buena hidratación. Para ello es aconsejable convertir el agua en la fuente principal de líquido que consume, especialmente entre semana. Además, si se mantiene hidratado, es posible disminuir la retención de líquidos y evitar confundir la sed y el hambre, algo que ocurre con mucha frecuencia.
Otro tips es moverse más y no parar de caminar. Mantener el metabolismo activo ayuda a quemar calorías. Si a esto se le puede sumar unas tres sesiones de entrenamiento a la semana, se notarán los resultados más rápido. No hace falta que sea en el gimnasio, sirve con salir a correr al parque o practicar algún deporte incluso en grupo.
Distribuir bien lo que se come lo largo del día es muy importante para llegar a las comidas principales con menos hambre, también es fundamental hacer cinco comidas diarias. Al contrario de lo que se piensa, no es favorable pasar muchas horas sin comer. Para tomar a media mañana y a media tarde es mejor optar por las infusiones, la fruta y los lácteos deslactosados.
¡Tampoco se debe caer en las obsesiones! Escuchar al cuerpo, es sabio y él dirá lo que se necesita. Si un fin de semana se comete algún ‘atracón’ de comida… ¡está todo bien! Darse un capricho y disfrutar de un plato, o alguna comida más calórica, está permitido. Lo importante es mantener un equilibrio de un 80% -20%.
Además de estas pautas, veamos 10 tips claves que se deben seguir para conseguir los objetivos sin necesidad de sufrir o pasar hambre. ¡Toma nota!
#1 Cinco comidas diarias
El picar entre horas es uno de los peores hábitos cuando se quiere perder peso. Sustituir los snacks ultraprocesados por fruta fresca es una muy buena opción.

#2 Beber agua
Beber agua es imprescindible para gozar de un buen estado de salud, pero, además, ayuda a tener mayor sensación de saciedad y no tener tanta hambre durante las comidas.

#3 Controlar las porciones
Es importante servirse la porción justa en el plato y evita repetir ya que si se coloca la fuente en la mesa seguramente se caerá en la tentación de un segundo plato. También es importante comer despacio y saborear los alimentos.
#4 Organizar la compra semanal
Es importante ir al supermercado sabiendo lo que se necesita. No deben faltar alimentos naturales. Realizar un menú semanal y hacer una lista de la compra evitará que se consuman aquellos que no benefician.

#5 Evitar distracciones durante las comidas
Aunque se tenga la jornada intensiva, procurar no comer frente a la computadora o la televisión. Te distraerá y comerás más.
#6 Reducir el consumo de dulces
Ir disminuyendo las porciones de azúcar, los endulzantes y los edulcorantes. Si por las noches se tiene ansiedad de algo dulce, probar con una infusión con un poquito de leche para darle un toque dulce, ayudará.

#7 Mantenerse activa
Es importante hacer ejercicio, y especialmente caminar. Algo tan sencillo como elegir pasear en vez de utilizar el transporte público ayudará a bajar de peso.

#8 Sustituir ingredientes
Cambiar los ingredientes por otros con mayor calidad de nutrientes, restarán grasas y aportarán más sabor, buscando nuevas formas de reinventar los plato.
#9 No pasar hambre
Escuchar a al cuerpo e ingerir alimentos ricos en hidratos de lenta absorción y grasas vegetales.
#10 Cenas ligeras
Para conseguir un déficit calórico y perder peso es importante reducir las cenas. Es la última comida del día y lo mejor es recurrir a verduras o proteínas. Además cenar ligero ayudará a conciliar mejor el sueño.
