Marcos Federico Graín (36) fue condenado este viernes a 11 años de prisión por su participación en la violación en manada de Paula Toledo (19), la joven asesinada el 31 de octubre 2003 en San Rafael.

En un fallo unánime, el tribunal integrado por Néstor Murcia, Alejandro Celeste y Esteban Vázquez Soaje encontró culpable a quien era novio de la joven al momento de su violento deceso.

Graín, que lloró tras escuchar la sentencia, estaba imputado por el delito de abuso sexual seguido de muerte en concurso ideal con abuso sexual agravado por acceso carnal y por la participación de dos o más personas, en calidad de partícipe necesario.

El fiscal en jefe del departamento, Pablo Peñasco, había solicitado una condena de 25 años de prisión contra el hombre que había sido absuelto por falta de pruebas en 2011. Pero cinco años después, la Suprema Corte ordenó que volviera a ser juzgado, en un debate que recién tuvo su inicio en diciembre del año pasado.

De la pesquisa surgió que Graín actuó como “entregador” de su pareja, ya que la condujo hacia el lugar donde fue abusada en manada por un grupo de amigos suyos, quienes la agredieron de manera brutal para someterla sexualmente.

Según la instrucción, el sospechoso estuvo presente cuando los autores abordaron a la víctima y comenzaron a violarla. Fue allí cuando optó por retirarse del lugar, dejando a su novia a merced de los agresores.

Además, el fiscal resaltó en sus alegatos que testigos dieron cuenta de que Graín estuvo junto a los agresores y Paula, horas antes de su muerte, así como también de la relación de amistad que mantenía con los autores.

Violación en manada

El 30 de octubre de 2003 Paula Toledo salió de su casa para encontrarse con su novio, cerca de la medianoche. Al día siguiente su cuerpo semidesnudo y tapado con basura fue hallado en el interior de una acequia, en la calle Victorino Plaza, en la localidad de El Sosneado. 

Cerca de ese lugar, testigos habían visto a un grupo de jóvenes entrando junto a Paula a una casa abandonada, localizada en calles Los Filtros y Jacarandá. 

Una vez que se encontraban en el interior de la propiedad en desuso, los sujetos abusaron sexualmente a Toledo, quien habría muerto por asfixia. Pero la autopsia, que tuvo varias irregularidades, también demostró que habían signos de tortura, ya que el cuerpo presentaba golpes, cortes y quemaduras.

Fallas en la investigación

Los testigos señalaron a los jóvenes, quienes fueron detenidos a las pocas horas. Entre ellos se encontraba Graín, los hermanos Víctor (16) y Alejandro Echegaray (17), Cristian Torres, Jorge Sánchez, Ivan Gauna (16) y Andrés Maravilla (27).

Hubo graves fallas en la instrucción, la causa se empantanó y los imputados fueran liberados. Sin embargo tiempo después volvieron a ser detenidos, con excepción de Graín, quien se encontraba prófugo. 

Sólo cuatro de ellos llegaron al primer juicio en mayo de 2006 (los hermanos Echegaray, Gauna y Rodríguez), que fueron absueltos por el beneficio de la duda.

Esa sentencia fue apelada y la Corte provincial ordenó realizar un nuevo debate. En ese momento, Graín fue capturado en Misiones, pero la Justicia lo sobreyó por falta de pruebas.

Otra apelación dio vuelta la situación y Graín fue nuevamente capturado, por lo que debió enfrentar el segundo juicio en agosto de 2011.

El novio de Toledo aseguró en el mismo que llegó hasta la casa abandonada con ella, pero que la dejó con sus amigos y se retiró del lugar. El fiscal Norberto Jamsech decidió no solicitar sentencia en su contra y un tribunal integrado por Ariel Hernández, Rodolfo Luque e Isidro Peña lo absolvió por falta de pruebas.

En 2016, la Corte revisó el fallo y ordenó realizar el tercer juicio, que culminó este viernes. Los abogados de la familia de la víctima habían pedido la pena de prisión perpetua mientras que los defensores solicitaban la absolución de Graín.