La expectativa rondaba alrededor de la audiencia clave que se desarrolló este lunes  en los Tribunales provinciales por el asesinato del médico León Domingo Burela, ocurrido a mediados de abril en su casa del barrio Kolton de Las Heras. Tras dos extensas sesiones, la Justicia determinó que Elizabeth Ventura, esposa de la víctima, y su amiga Mónica Castro, supuesta “bruja”, continúen en prisión.

Asimismo, se les negó a los defensores el pedido de prisión domiciliaria que habían efectuado y el planteo de nulidad sobre incorporación del audio clave, que incrimina a las sospechosas. 

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Las mujeres se encuentran imputadas por el delito de homicidio agravado por el vínculo, en calidad de instigadora y por la participación necesaria, respectivamente. 

La primera de las audiencias se había desarrollado el pasado martes cuando a lo largo de cuatro horas las partes expusieron frente al juez Fernando Martínez. La fiscal de Homicidios Claudia Ríos, que lidera la instrucción, había solicitado la medida de coerción, mientras que los defensores aseguraban que las pruebas contra sus clientas no son suficientes y debían quedar en libertad.

Finalmente, el magistrado tuvo en cuenta los elementos probatorios presentados por la representante del Ministerio Público. Entre los mismos, habían una serie de escuchas telefónicas efectuadas a las sospechosas, en las que Castro dejaba en evidencia a Ventura: “Contale que mandaste a matar a tu marido, si ya le contás todo”, fue la frase obtenida de una comunicación.

Para Martínez, la reproducción constituye una prueba de peso para la investigación y es un claro indicio de que las mujeres son responsables indirectas del asesinato, explicaron fuentes judiciales.

Otra prueba que tuvo en consideración el juez, fueron las testimoniales que dan cuenta de que Ventura salió de su domicilio un minuto antes de que arribara el autor de los disparos letales, añadieron.

Asimismo, la fiscal hizo hincapie en los trabajos de magia negra que fueron hallados en la vivienda de Castro cuando fue detenida y que apuntaban contra los investigadores de la causa. Esto porque días atrás se habían encontrado nuevamente elementos similares en su celda del penal de Agua de las Avispas, en Cacheuta. Nuevamente, en los papeles untados con miel hallados figuraban los nombres de Ríos y el juez Martínez, entre otros.

El caso

El crimen de Burela se registró la mañana del 15 de abril cuando vecinos del citado complejo lasherino oyeron una serie de detonaciones de arma de fuego y luego vieron a un sujeto con prendas oscuras huir de la escena, sobre calle Santa Fe.

Tras ser alertados por la línea de emergencias 911, policías llegaron hasta la vivienda y encontraron al médico sin vida, cuyo cuerpo permanecía sentado en un sillón del living, con dos heridas de bala: una en el cuello y la otra en la cabeza, consta en el expediente.

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La primera versión que elaboraron los pesquisas tras el hecho, fue que Burela había sido víctima de la inseguridad. Esto porque su esposa declaró que faltaban en la propiedad una pistola 9 milímetros –que habría sido utilizada por el homicida–, otra calibre 22, dos alianzas, un anillo cintillo y 15 mil pesos en efectivo.

No obstante, a medida que los investigadores avanzaban en la causa e iban conociendo los detalles del hecho, la incertidumbre y las dudas sobre una muerte en ocasión de robo crecían.

Por esa razón, se puso el ojo sobre el círculo íntimo de la víctima y mediante un minucioso trabajo de inteligencia se obtuvieron pruebas que apuntaban contra Ventura y su amiga, por lo que ambas fueron capturadas el 10 de octubre.

La hipótesis principal indica que la mujer del médico contrato a través de Castro a un sujeto para que terminara con la vida de su marido.

Justamente, El Sol reveló que en 2014 Burela, aparentemente, había pasado por una situación similar, pero terminó saliendo con vida. En ese episodio sujetos irrumpieron en su propiedad con aparentes intenciones de robo.

Aunque uno de los maleantes sorprendió al médico cuando le apuntó con el arma y le dijo: “A mí me mandaron a matarte, y si te digo quién es, te caés de culo. Dónde está la plata, esto es una batida que te han hecho, sabemos que tenés plata y que también tenés un revólver”, según declaró el médico.

Sin embargo, los asaltantes terminaron por retirarse tras sustraerle sólo una alianza, según la información judicial.