La bomba usada en el ataque al Manchester Arena, tras un concierto de Ariana Grande la noche del lunes, es de sencilla fabricación y fácilmente camuflable con una mochila.

Testigos dijeron que vieron tornillos y otras piezas de metal tras su detonación, que ocurrió cerca de la salida del recinto.

Esta observación confirma lo que temían autoridades, de un dispositivo sencillo de hacer y cuyos manuales pueden encontrarse a través de Internet. Según explicó el diario español El Mundo, se trata de la Nailbomb o bomba de clavos.

Basta una recipiente que puede ser una botella, un tarro de conserva u otro similar para generar este explosivo que se llena con clavos, tuercas y hasta rodamientos, los que tras la detonación se transforman en proyectiles mortales.

Se puede camuflar en una mochila en zonas de poco control, donde no haya detectores de metal.

El objetivo del artefacto es generar la mayor cantidad de daño posible a personas cercanas, por lo que aglomeraciones de personas son blanco ideal para los atacantes. En espacios abiertos pierde toda su efectividad.