Un local gastronómico ubicado en San Justo, partido de La Matanza, se convirtió en el escenario de una violenta discusión luego de que un hombre pidiera usar el baño del establecimiento y terminó siendo brutalmente golpeado por uno de los empleados del lugar. La víctima quedó en terapia intensiva y el agresor fue detenido, pero liberado hacia el mediodía de este lunes.

El hecho tuvo lugar en una reconocida pizzería de la zona llamada “La Domenica”, ubicada en las calles Paraguay y Arieta. Un hombre de 62 años identificado como Mario Vallejos, que sigue internado, ingresó al local para pedir usar el baño y le negaron la entrada, desatando una batalla con uno de los trabajadores, llamado Walter Villaverde.

Ante esta situación Villaverde tomó la decisión de echarlo del lugar a los empujones pero la situación escaló y terminó dándole un puñetazo en la cara que lo dejó tendido en la vereda, inconsciente.

“Le pegué un golpe de puño porque me insultó y, al caer, golpeó contra el cordón de la vereda”, explicó el empleado del lugar a la policía.

Inmediatamente los testigos llamaron a la ambulancia, pero antes de su llegada el agresor se acercó para chequear los signos vitales, y fue trasladado al Policlínico de San Justo para que lo asistan. Según el parte médico el hombre ingresó con un traumatismo de cráneo con herida cortante en el cuero cabelludo, allí se le realizaron las primeras curaciones y fue derivado a un nuevo sanatorio para más estudios.

Todo el hecho fue grabado por las cámaras de seguridad de la zona y del interior del establecimiento y fueron puestas a disposición de la justicia.

Villaverde quedó demorado en la comisaría, pero fue liberado horas después. En tanto, Vallejos se encuentra en terapia intensiva y lucha por su vida.

El hijo del agredido explicó que “está grave. Ayer le hicieron una tomografía, el ya tenía un sangrado y este sangrado sigue creciendo. Hay que esperar, esto es minuto a minuto, puede pasar cualquier cosa. Así como puede estar bien, puede empeorar de repente”.

A su vez, descartaron que pudiera realizarse una operación, porque sería riesgosa.

En tanto, la encargada del local aseguró que Villaverde “está arrepentida” de lo que hizo y que se han puesto a disposición de la familia.