El avión presidencial debió volver a Dallas a pocas semanas de llegar al país a que pongan a en funcionamiento los sistemas de WIFI y de entretenimiento a bordo. Estos trabajos habían quedado sin realizar cuando la aeronave llegó al país.
En tanto, desde el Gobierno explicaron que los costos serán absorbidos por la empresa vendedora, ya que se había retenido dinero de la compra hasta que se terminaran de realizar estos, trabajaos.
“Se retuvieron 300 mil dólares en garantía, cuando se termine todo vamos a dar el aviso a la OACI para que libere esos fondos a C&L“, explicó un funcionario que viajó especialmente para coordinar toda la operación.
“Hay que actualizar sistemas para que funcione el sistema de entretenimiento, el WIFI y el airshow (el sistema que va informando a los pasajeros el plan de vuelo, la velocidad y la altitud, entre otras cosas). No se pudo hacer antes porque no estaban los componentes y se iba a demorar más la llegada a Buenos Aires“, detalló un vocero minutos después de que la aeronave aterrizara el miércoles por la tarde en Dallas.
Además, explicaron que no se trata de ningún tipo de reparación, sino que es más bien una actualización de los sistemas que permitirá la utilización de todas las funciones del avión.
Hasta el momento el ARG-01 sólo fue utilizado por Sergio Massa en su gira por China a fines de mayo. En tanto Alberto Fernández aún está demorando la fecha para estrenar el avión que costó más de 22,3 millones de dólares.
Con información de Infobae.
