El índice de precios al consumidor (IPC) registró en febrero un incremento del 2,4%, lo que representa un leve repunte de 0,2 puntos porcentuales respecto al 2,2% de enero. El presidente Javier Milei atribuyó el aumento al encarecimiento de la carne y aseguró que, sin ese factor, la inflación habría sido del 1,8%.

Pese a reconocer la incidencia de factores estacionales en marzo, el mandatario proyecto que, si se mantiene el rumbo económico, la inflación podría perforar el 2% en abril o mayo.

Los analistas no se alarmaron por el ligero repunte del último mes. “Los procesos de desinflación no suelen ser lineales”, señaló un informe de GMA Capital, en línea con la idea de que la baja de la inflación enfrenta altibajos.

Sin embargo, los economistas privados coinciden en que la inercia inflacionaria sigue siendo un desafío, incluso después de que el Gobierno redujera en febrero el ritmo de devaluación del peso.

Desde la consultora LCG advirtieron que el ancla cambiaria al 1% mensual no está funcionando con la precisión esperada. “Mayores tensiones en la brecha cambiaria, atenuadas por la intervención del Banco Central, podrían estar sumando presión sobre los precios debido a la incertidumbre en torno a la sostenibilidad del esquema cambiario”, indicaron.

En este contexto, distintas consultoras alertaron sobre la necesidad de ajustes más finos en la estrategia de desinflación. “El fin de la disciplina recesiva y una mayor puja distributiva ejercerán presión, mientras que la apreciación del peso le resta eficacia al ancla cambiaria”, explican desde LCG.

El último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central reflejó una revisión alza en las proyecciones de inflación para febrero y marzo. En la misma línea, los precios de los bonos en pesos, que anticipan la evolución del IPC, sugieren dificultades para romper el piso del 2% en el corto plazo.

“La inflación mensual implícita para los próximos dos meses ronda el 2%, mientras que entre mayo y octubre se estima en torno al 1,5%. A inicios del año, estas cifras eran del 1,5% y 1%, respectivamente”, detalló GMA Capital.

Desde Grupo SBS anticiparon que el proceso de desinflación seguirá, pero con fluctuaciones. Para marzo, proyectaron un nivel de aceleración respecto al 2,4% de febrero, impulsado por factores estacionales, menor demanda de dinero y aumentos en tarifas de luz, gas, combustibles y prepagas.

En tanto, la consultora C&T prevé que el IPC de marzo vuelva a superar el 2%. Según su relevancia en el área metropolitana, los precios de los alimentos se moderaron, pero el rubro educativo registró subas significativas, sumadas al ajuste en el transporte público en la Ciudad de Buenos Aires.