La ex empleada de la secretaría privada de La Matanza, Melody Rakauskas, aseguró que tiene “miedo” de que la “maten” tras haber denunciado por abuso sexual al intendente de ese municipio bonaerense, Fernando Espinoza.
Además, en diálogo con LN+, cuestionó al gobernador Axel Kicillof por haber compartido un acto con el jefe comunal tras conocerse el dictamen de su procesamiento: “Lo primero que sentí es asco. Es un gobernador. ¿Qué clase de ejemplo le está dando a la sociedad? Yo no hablo de ningún partido político, estoy hablando de una entidad, un funcionario público que está respaldando a un abusador sexual. No importa cuántas veces haya cometido un delito, si fue una sola noche, si fue 15 minutos, diez minutos, lo cometió y punto. No se discute”.
Estas fueron sus frases más destacadas:
- “Yo decidí denunciar por todos los que viven abusos y no se animan. Quizás no llegan porque quizás de la tristeza, del dolor, se mueren en el camino. Yo decidí hacer un cambio ese día y dije ‘no me importa que tenga que denunciar a un poderoso, no me importa que me maten’, porque obviamente tengo miedo a que me maten”.
- “A mí me costó horrores denunciar. Me costó hasta amenazas de muerte. Tuve que soportar de que me dijeran que tenía los días contados, si denunciaba o si me portaba mal o no me portaba de la manera que ellos querían”.
- Sobre su ex pareja: “Me decía que era totalmente normal, que él solía hacerlo, que no me iba a hacer nada, que no lo veía así. Mi pareja siempre estaba tratando de apoyar lo que Espinoza hacía, no lo contradecía nunca, al contrario, parece que lo estaba probando y yo me sentía en el medio de dos personas con poder. Me cuesta mucho decirlo, pero me parece que me entrega. No puedo afirmarlo, pero creo que queda muy obvio”.
- “Trataron de estigmatizarme, trataron de desmentir mis hechos, ensuciaron mi imagen injustamente, todo para tratar de justificar por todos los medios que lo que hizo Fernando Espinoza había estado bien”.
- “Se trató de estigmatizarme para justificar un abuso sexual. Eso es gravísimo. Cuando le dije al señor Fernando Espinoza ‘no me toqués’, se lo dije muy clarito: ‘No quiero que me toqués, no me toqués. Salí de encima mío’”.
- “No tuvo piedad, esa noche fue horrible, uno de los peores momentos de mi vida. Desde ahí empezó una historia de terror en todo lo que me pasó después. Hasta el día de la fecha, claro, porque se me sigue acusando y se me sigue desmintiendo y se me sigue estigmatizando”.
- “Este cararrota, cuando me citó a su despacho me pregunta ‘¿Qué te pasa, gordita? ¿Estás bien? ¿Contame, te pasó algo?’ Yo sentía que estaba hablando con dos personas diferentes. Que tenía a un Fernando Espinoza de la Municipalidad y a un Fernando Espinoza, el abusador, el que estuvo en mi casa, en mi domicilio”.
