Según los datos aportados por el Monitor Público de Vacunación, actualmente en el país 7.364.147 personas recibieron al menos una dosis de una de las vacunas disponibles en el país contra el coronavirus. Pero sólo 1.169.085 personas recibieron la segunda dosis. Es decir, apenas el 3%.

En el caso de Mendoza, los números oficiales dan cuenta que 128.057 personas tienen pendiente de colocación la segunda dosis de la vacuna rusa mientras que 34.444 completaron el esquema.

En tanto, a nivel nacional, el 72% de los que tienen una segunda aplicación, fueron inoculados con la Sputnik V. La base de datos abiertos sumaba hasta el miércoles 3.809.065 las personas que recibieron la primera dosis de la Sputnik V, pero solo 839.189 la segunda.

La vacuna que se fabria en Rusia, a diferencia de otras, tiene dos componentes distintos. El problema es que solo quedan en stock 220.971 segundas dosis

La primera llegada del segundo componente de la Sputnik V fue el 16 de enero, cuando se recibieron 300.000 dosis. El 28 de ese mes llegaron 110.000 más. Recién tres semanas después, el 18 de febrero, arribaron otras 188.800 dosis a Ezeiza. Marzo fue el último mes de arribos: el 2 llegaron 211.360; el 26, otras 200.000, y el 30 de marzo, las últimas 50.000. El mes pasado no llegaron segundas dosis de la vacuna rusa.

“Estamos trabajando con todas las vacunas para tener siempre la mayor cantidad posible lo antes posible”, señaló el subsecretario de Estrategias Sanitarias del Ministerio de Salud de la Nación, Juan Castelli . “Se están solicitando vacunas de segundo componente”, agregó.

El funcionario explicó que hacia fines de marzo “se decidió priorizar la aplicación de primera dosis para todas las personas de la población objetivo”, basándose en “un diferimiento de intervalo mínimo de 90 días para los segundos esquemas”.

Además señaló que “los esquemas de vacunación tienen intervalos mínimos” y que “puede haber una variación de varios días en la aplicación de la segunda dosis. No tiene que ser una fecha exacta”. Y advirtió que “con la primera dosis se genera una respuesta inmunitaria y disminuye la posibilidad de que la persona desarrolle la enfermedad. Con la segunda dosis, se prolonga en el tiempo esa respuesta de inmunización”.