Enrique Alfonso Severo, el testigo del caso Ferreyra, habría declarado ante la Justicia que permaneció todo el día secuestrado dentro de una camioneta y que los sujetos que se lo llevaron le dijeron “dejate de joder con el ferrocarril”.
“Dijeron que me deje de joder con el ferrocarril. Que ni la policía, ni los derechos humanos, ni la Presidenta me iban a salvar”, le habría dicho Severo a los funcionarios de la fiscalía 3 de Avellaneda que investigan su desaparición.
Según trascendió de fuentes allegadas al acaso, el ex gerente ferroviario habría asegurado que estuvo toda la jornada “arriba de una furgoneta, tapado boca abajo, tapado con frazada” y que el vehiculo sólo circuló unos 20 minutos cuando se lo llevaron y luego permaneció quieto todo el día hasta que a la noche lo liberaron.
