Dos décadas después de que saliera a la luz, la justicia argentina cerró una de las causas más emblemáticas de la corrupción estatal, conocida como Skanka. El Tribunal Oral Federal N° 4, integrado por los jueces Jorge Gorini, Guillermo Costabel y María Gabriela López Iñiguez, condenó este lunes al exministro de Planificación Federal, Julio De Vido, y al exsecretario de Obras Públicas, José López, a la pena de cinco años de prisión.

Ambos exfuncionarios fueron hallados culpables de los delitos de cohecho pasivo y administración fraudulenta en perjuicio del Estado, en el marco de las irregularidades detectadas durante la adjudicación de las obras de ampliación de los gasoductos Norte y Sur, otorgadas a la constructora sueca Skanska.

Un esquema de sobornos al descubierto

El caso Skanska, que estalló en 2004, es recordado como el primer gran escándalo de corrupción que salpicó al kirchnerismo. La investigación judicial pudo determinar que existió un esquema sistemático para direccionar licitaciones a favor de la empresa, utilizando concursos privados sin justificación y validando el pago de coimas mediante el uso de facturas falsas.

La prueba clave que permitió reactivar y sostener la causa durante años fue un audio recuperado de un allanamiento en la empresa. En dicha grabación, el entonces gerente comercial de Skanska, Javier Azcárate, admitía el pago de retornos —un 5% del valor de los contratos— para asegurar la adjudicación de obras valuadas en 100 millones de dólares. El tribunal validó este material probatorio, rechazando los planteos de nulidad presentados por las defensas.

Los alcances del fallo

Además de la pena privativa de la libertad, el tribunal impuso una inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos tanto para De Vido y López como para Néstor Ulloa, exgerente general de Nación Fideicomisos S.A., quien recibió la misma condena.

  • Situación de los condenados: Julio De Vido, quien ya suma cinco condenas por hechos de corrupción (incluida la firme por la Tragedia de Once), escuchó el veredicto de manera virtual desde su domicilio en Zárate, donde cumple arresto domiciliario. José López, por su parte, siguió la lectura desde la cárcel de Ezeiza.
  • Absoluciones: el Tribunal determinó la absolución de 17 de los 30 imputados originales, tras el desistimiento de la fiscalía al no haberse podido acreditar su responsabilidad penal en los hechos.

Un largo camino judicial

El caso atravesó años de laberintos legales, incluyendo declaraciones de nulidad por parte de la Cámara Federal, que consideró en su momento que las pruebas grabadas habían sido obtenidas de manera ilegal.

Sin embargo, tras un fallo de la Corte Suprema en 2016 que validó la grabación clave, la causa se reactivó, permitiendo que el proceso llegara finalmente a la instancia de juicio oral en abril de 2024.

La sentencia de hoy marca el fin de una etapa fundamental para la justicia federal, al confirmar que el sistema de corrupción investigado no fue un hecho aislado, sino una maniobra coordinada para desviar fondos públicos hacia beneficios personales.