El gobierno nacional oficializó la promulgación de la ley de Cannabis Medicinal y Cáñamo Industrial a través del Boletín Oficial. La medida ya había sido anticipada por el presidente Alberto Fernández.
Mediante el Decreto 266/2022, publicado este jueves, quedó formalizado el marco regulatorio para la industria del sector. El Ejecutivo prevé que en tres años pueden crearse cerca de 10 mil nuevos puestos de trabajo, entre ellos, de investigación y desarrollo.
La medida había sido anticipada esta semana por el mandatario durante un acto realizado en Casa de Gobierno que contó con la presencia del ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas; las diputadas que impulsaron la ley como Carolina Gaillard y Mara Brawer, del Frente de Todos, y referentes del sector, entre ellos representantes de Mamá Cultiva, como Valeria Salech.
Esta ley es el marco regulatorio para la inversión pública y privada en toda la cadena y permitió complementar la actual legislación, la Ley 27.350, que autoriza el uso terapéutico y paliativo de esa planta. En el caso del cáñamo industrial, apunta a legalizar los eslabones productivos, los de comercialización y sus subproductos.
La norma contempla también la creación de una agencia reguladora que oficiará como órgano rector y articulador de la cadena productiva del cannabis y tendrá a su cargo las múltiples instancias de regulación involucradas: la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal. Esa entidad tendrá autarquía técnica, funcional y financiera, y orbitará en el ámbito del Ministerio de Desarrollo Productivo.
Con esto, el gobierno estima que va a permitir generar nuevas exportaciones y, según el cálculo, con una producción por cerca de 500 millones de dólares y 50 millones de exportación.
Fernández afirmó que “el cannabis era para gran parte de la sociedad una palabra prohibida y de pronto se empezó a escuchar a unas madres que decían que hacía más llevadera la vida a sus hijos con problemas de salud”.
Además, comparó la nueva norma con las leyes de divorcio, de matrimonio igualitario o la legalización del aborto, en relación con la resistencia que tuvo su sanción. “Detrás de esta ley va a haber una industria que genere trabajo, que produzca, que traiga dólares, pero que por sobre todas las cosas sane a la gente y mate a la hipocresía argentina”, sostuvo.
Según el Presidente, con esta legislación, la Argentina da “un paso muy importante en términos industriales, farmacológicos y en la salud”.
