El abrazo de Lionel Messi con Maxi López.

La previa del encuentro entre la Selección Argentina y Jordania dejó una de las postales más emotivas y virales de la jornada fuera de los límites de la cancha. Lionel Messi protagonizó un espontáneo y profundo reencuentro con Maxi López que terminó con el exdelantero completamente conmovido y quebrado en llanto durante una transmisión televisiva en vivo.

El hecho ocurrió en el campo de juego mientras los futbolistas argentinos realizaban el calentamiento previo al partido. Maxi López, quien se encontraba trabajando en el lugar como parte de la cobertura periodística de la señal Telefe, fue sorprendido por el astro rosarino. En cuanto Messi divisó su presencia, desvió su camino por completo para acercarse, saludarlo afectuosamente y fundirse en un cálido y cerrado abrazo que captaron todas las cámaras.

“Me emociona”: las palabras de Maxi López al quebrarse al aire

El enorme gesto del capitán argentino descolocó por completo al exjugador de River y Barcelona. Minutos después de la escena, la periodista Sofía Martínez se acercó para entrevistarlo en vivo y fue allí donde López no pudo ocultar su vulnerabilidad, mostrándose con los ojos llenos de lágrimas y la voz entrecortada.

Le di el abrazo de todos los argentinos. Fue ese abrazo apretado, sentido, pero hermoso, obviamente. Por lo que lo quieren mis hijos y haber tenido la oportunidad de estar acá, verlo a él…“, expresó visiblemente conmovido. Ante la pregunta directa de si el momento lo había quebrado, confesó sin vueltas: Sí, un poquito. Me emociona.

Más tarde, López profundizó sobre la grandeza del ’10’ más allá de lo deportivo: “Eso es Leo: sencillo, cercano. Hemos tenido un montón de charlas, vivimos un montón de cosas. Poder estar acá, la verdad que para mí es un regalo”.

Una amistad con historia desde los inicios en Barcelona

Este fuerte lazo nació hace más de dos décadas en España, cuando un joven Messi daba sus primeros pasos en el fútbol profesional. Maxi López formaba parte del plantel del FC Barcelona entre los años 2005 y 2007, época en la que acompañó de cerca la inserción del rosarino en el vestuario de elite mundial.