El gobernador de Tucumán, Juan Manzur y su vice, Osvaldo Jaldo, firmaron una tregua en la pelea política que los enfrentó y llegaron a un acuerdo que le permitirá al primero asumir como nuevo jefe de Gabinete de la Nación y al segundo tomar el control de su provincia.

“Voy a hacerme cargo del Poder Ejecutivo. Queremos llevar tranquilidad a todos los tucumanos que las instituciones funcionan a pleno. Creo que nuestro gobernador tiene que irse lo más tranquilo y fortalecido posible“, enfatizó Jaldo tras el encuentro en el que intentó limar las duras diferencias con Manzur.

“El presidente ha tenido una gran consideración al reconocer a la provincia de Tucumán y a la figura de nuestro gobernador. Al ausentarse el señor gobernador, quién se hará cargo del Poder Ejecutivo será el que habla. Así, mientras dure la licencia que acaba de salir a la Legislatura y que será tratada hoy mismo”, aseguró el vicegobernador tucumano.

Al finalizar la reunión con Manzur, Jaldo sostuvo que “las diferencias más gruesas han quedado aclaradas“, por lo que remarcó que están “actuando en consecuencia”.

En el enroque en el poder provincial incluyó negociaciones para modificar la estructura de autoridades en la Legislatura provincial: el legislador Sergio Mansilla, cercano a Manzur, y Regino Amado, vinculado a Jaldo, tendrán un rol destacado. También se decidió la unificación de los bloque parlamentarios peronistas que se habían separado por la disputa.

De esta manera, luego de las idas y vueltas que demoraron la confirmación de Manzur al frente de la jefatura de Ministros de la Nación, se terminó de definir la principal traba para el reemplazante de Santiago Cafiero.

“Si en una familia que son cuatro o cinco hay diferencias, ¿cómo no va a haber diferencias en el partido justicialista de Tucumán, que somo tantos; parte de esas diferencias las hemos limado en las internas partidarias”, puntualizó Jaldo que, además, reveló que en las últimas 48 horas recibió llamados tanto de Alberto Fernández como del senador Oscar Parrilli y del presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa.

En medio del conflicto, el Gobierno buscó tentar a Jaldo con un cargo nacional para evitar que asuma la conducción de la provincia, en medio del enfrentamiento que mantiene con Manzur. Se le ofreció presidir el directorio del Banco Nación y ser secretario de Provincias del Ministerio del Interior de la Nación. Aunque inicialmente había mostrado interés en la propuesta, finalmente la rechazó, pese a los insistentes llamados que recibió desde Buenos Aires.

A la polémica se sumó en las últimas horas la titular del partido PRO, Patricia Bullrich, quien le pidió a Alberto Fernández “no entrometerse” en la situación interna de la provincia.

“Presidente: ofrecer cargos a un vicegobernador electo para que el elegido jefe de gabinete Juan Manzur pueda seguir ‘controlando’ su provincia, es una práctica típica de un poder clientelar. La pagamos con el dinero público y viola la idoneidad constitucional para los cargos”, afirmó en su cuenta de Twitter.

Presidente: ofrecer cargos a un vicegobernador electo para que el elegido jefe de gabinete Juan Manzur pueda seguir “controlando” su provincia, es una práctica típica de un poder clientelar. La pagamos con el dinero público y viola la idoneidad constitucional para los cargos. 🧵

— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) September 19, 2021

“Presidente: absténgase de entrometerse en el orden legal sucesorio de la provincia con plata de los argentinos. Es una negociación incompatible con la ética que deberían tener un presidente y un gobernador”, agregó Bullrich a través de la red social.

Presidente: absténgase de entrometerse en el orden legal sucesorio de la provincia con plata de los argentinos. Es una negociación incompatible con la ética que deberían tener un presidente y un gobernador.

— Patricia Bullrich (@PatoBullrich) September 19, 2021