La medicina homeopática se puso en el centro de la discusión pública tras las declaraciones de Fabiola Yañez, ex primera dama de Argentina, quien presentó una denuncia ante el fiscal Ramiro González. Acusó al ex jefe de la Unidad Médica Presidencial, Federico Saavedra, de haber encubierto un episodio de violencia por parte del entonces presidente Alberto Fernández, que supuestamente ocurrió antes del nacimiento de su hijo.
En un documento de 20 páginas, Yañez detalló cómo Saavedra le proporcionó “globulitos de árnica” para tratar un golpe en el ojo. Según su relato, el golpe fue lo suficientemente severo como para causar un hematoma visible, pero en lugar de recibir un tratamiento médico convencional, se le ofreció este remedio homeopático, comúnmente utilizado para tratar contusiones y dolores musculares.
“Ese día yo tenía que viajar a Misiones, era un compromiso oficial, como primera dama, así que viajé igual, al principio solo se veía colorado, pero me quedé 3 o 4 días y el ojo comenzó a cambiar cada vez a un color más fuerte. Volví y me quede en Olivos. Estando allí, junto con Alberto, lo llamamos al Dr. Saavedra, Jefe de la Unidad Médica Presidencial, me dio globulitos de árnica, y me dijo que se iba a ir con el tiempo. Y estuve así paseándome por días dentro de la casa, en Olivos, obligada a no salir para que no se viera el golpe”, sostuvo Yañez.

Qué es el árnica y cómo se utiliza
El árnica es una planta perenne originaria de las montañas de Europa y Siberia, que también se cultiva en América del Norte. Desde el siglo XVI, ha sido empleada con fines medicinales, principalmente de forma tópica, para aliviar dolores musculares, reducir la inflamación y tratar heridas. Sin embargo, cuando se ingiere, puede ser peligrosa y causar efectos secundarios graves.
El uso de árnica en homeopatía ha sido objeto de debate en la comunidad científica. Estudios controlados sobre su eficacia han arrojado resultados mixtos. Una revisión sistemática publicada en la revista JAMA Network concluyó que en la mayoría de los casos, el árnica no mostró ser más efectiva que un placebo. Solo dos de los ocho estudios incluidos en la revisión mostraron resultados positivos significativos.
Por otro lado, investigaciones más recientes, como un estudio publicado en la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, sugieren que el árnica montana podría tener algún beneficio en contextos específicos, como en la reducción de la equimosis postoperatoria tras una cirugía estética facial. Aunque los resultados fueron estadísticamente significativos en algunos días del postoperatorio, los expertos advierten que estos hallazgos deben interpretarse con cautela.
Seguridad y eficacia del árnica
El uso de árnica, especialmente en su forma homeopática, sigue siendo controvertido. Un informe del Sistema Nacional de Salud de Inglaterra concluyó que la homeopatía, incluidos los remedios basados en árnica, carece de evidencia robusta que respalde su eficacia clínica. En contextos postquirúrgicos, como tras cirugías de rodilla, los estudios no encontraron diferencias significativas entre el árnica y un placebo en términos de reducción del dolor e inflamación.
Desde la clínica Mount Sinai en Nueva York, advierten que aunque el árnica es generalmente segura cuando se usa sobre la piel, su uso prolongado puede causar irritaciones. Además, desaconsejan su ingesta oral debido a los riesgos asociados, que incluyen mareos, temblores, y en dosis altas, potenciales irregularidades cardíacas.
Fuente: Infobae
