La exprimera dama Fabiola Yañez ratificó este martes ante la justicia las acusaciones contra el expresidente Alberto Fernández por violencia de género. En su declaración vía Zoom desde el consulado en Madrid, que se extendió durante casi cuatro horas, dio detalles sobre diferentes episodios de ataques y se comprometió a aportar nuevas pruebas.

Yañez ratificó que el expresidente le pegó y le generó lesiones graves. Por ejemplo, relató que en uno de esos episodios él la tomó violentamente del cuello. También dio detalles de los golpes que recibió en el ojo y en el brazo, cuyas fotos se viralizaron.

Además, reiteró que el momento más violento fue el último año del gobierno de Fernández, quien la hacía responsable de su fracaso político.

Por otra parte, ratificó que comenzó a consumir alcohol después de un aborto que él la instó a practicarse en 2016, tres años antes de que Fernández fuera elegido presidente. “El me decía ‘hay que resolverlo, tenés que abortar’”, contó Yañez en su presentación.

Según lo declarado por la presunta víctima, la violencia física y psicológica de Fernández despertaron nuevamente esta adicción, sumando el consumo de marihuana.

Además, Yañez aseguró que mientras compartía una relación con el expresidente, este también consumía frecuentemente este tipo de sustancias: “Él tomaba y se juntaba con sus amigos hippies que fumaban marihuana”.

En las 3 horas y 40 minutos que duró la declaración en el consulado argentino de Madrid, Yañez ratificó todo lo que presentó por escrito ante la justicia y dio más precisiones de algunos aspectos. Incluso se quebró emocionalmente tres veces al recordar lo sucedido.

La fiesta de Olivos formó parte de su declaración. En tal sentido, dijo fue organizada por Fernández, que inclusive mandó a comprar la torta. Cuando estalló el escándalo, el expresidente la culpó por el fracaso de su gobierno.

También se refirió a otras personas mencionadas en la denuncia, como Federico Saavedra (ex jefe de la Unidad Médico Presidencial) o Ayelén Mazzina (ex ministra de la Mujer del gobierno de Fernández), quienes -de acuerdo con su relato- estaban al tanto de las agresiones y no hicieron nada al respecto.