BUENOS AIRES (DYN) Rosa Elsa Parrilli, la jueza contravencional que le gritó a dos empleadas que quisieron cobrarle una multa de tránsito, comenzó ayer a ser sometida a juicio político y se retiró apenas mostraron el video de la agresión porque, según dijo, sentía vergüenza. “Me da vergüenza, todos me están mirando”, le habría comentado la magistrada a su abogada cuando los integrantes del Jury del Consejo de la Magistratura porteño analizaban las escenas vividas el 15 de setiembre en una oficina de la Dirección General de Infracciones. No obstante, Parrilli volvió a los pocos minutos a la sala de audiencias, donde, por medio de una filmación, se la había visto y escuchado decir: “¿Con quién tengo que hablar? Tontitas, no se dan cuenta quién manda acá. Mando yo y no tengo que pagar, como nunca pago nada.
Ganan 1.200 pesos para joder a la gente, todas morochas ni una rubia contratan… Debería pegarte un cachetazo por hacerme perder tiempo”, al tiempo que amenazaba con encarcelar a las trabajadoras. Parrilli está siendo juzgada para establecer si puede seguir al frente del Juzgado Penal, Contravencional y de Faltas 28º de la Ciudad o si es removida por mal desempeño luego del hecho protagonizado hace tres meses en la oficina del Cuerpo de Tránsito, en el playón del Obelisco, donde había llegado luego de que una grúa le incautó su auto mal estacionado.
