Guillermo Ferraro, exministro de Infraestructura del gobierno de Javier Milei, murió este miércoles a los 69 años.

Contador público y empresario, estuvo menos de tres meses en el cargo: fue uno de los primeros funcionarios confirmados por Milei y también uno de los primeros en renunciar, acusado de filtrar información oficial tras el escándalo durante el debate de la ley ómnibus.

Puntualmente, en enero de este año, al ministro se le atribuyó la filtración de una frase de Milei en relación con los gobernadores. Presuntamente, el mandatario dijo en una reunión con sus ministros que iba a “dejar sin un peso” a los mandatarios provinciales si no apoyaban la aprobación del proyecto, que en ese entonces se analizaba en el plenario de comisiones.

Ferraro asumió como ministro el 10 de diciembre y fue despedido por orden del entonces jefe de Gabinete Nicolás Posse, luego también eyectado del gabinete libertario.

En rigor, Ferraro renunció al cargo el 27 de enero, pero el alejamiento se formalizó recién en marzo a partir de dos decretos publicados en el Boletín Oficial que introdujeron modificaciones al organigramas, entre las que se incluyó la eliminación del Ministerio de Infraestructura, cuyas funciones pasaron al de Economía.