La Mesa de Enlace Agropecuaria decidió ayer posponer hasta enero cualquier decisión sobre una posible medida de fuerza y dar un “tiempo prudencial” al ministro de Agricultura, Julián Domínguez, para que “ordene el comercio de trigo”. “No descartamos ninguna medida de protesta para expresar nuestro malestar en relación a las trabas del comercio de la producción primaria” de cereales, indicaron las entidades ruralistas a través de un comunicado.
Por ello, la Mesa de Enlace criticó “las nuevas intervenciones de la Secretaría de Comercio”, a cargo de Guillermo Moreno, en el mercado ganadero y dispuso volver a reunirse el 5 de enero para evaluar la toma de posibles medidas de fuerza. El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Mario Llambías, afirmó que desde la dirigencia ruralista “estamos dispuestos a realizar medidas, sin embargo, hay que ver cuál es el mejor momento” para disponer iniciativas de este tipo.
Por ello, el titular de Federación Agraria Argentina (FAA), Eduardo Buzzi, consideró que el campo dejará que “pasen las fiestas de fin de año para ver si el ministro de Agricultura logra ponerle el cascabel al gato y ordena el comercio de trigo”. Buzzi expresó: “Lo entiendo a (al presidente de la Federación Agraria de Entre Ríos, Alfredo) De Ángeli: quien hace un mes firmó con el ministro de Agricultura un documento (para garantizar el precio pleno del trigo) y esto no se cumplió, por ello pide un paro”.
Sin embargo, el presidente de FAA consignó que cualquier medida de fuerza debe ser ratificada por consenso en el marco de la entidad federada, luego de ser tratada en asamblea de productores.
