El radicalismo llega a 2025 con una preocupación latente en la Cámara Alta del Congreso de la Nación. Con 13 senadores actualmente, la Unión Cívica Radical pone en juego cuatro bancas en las próximas elecciones legislativas. Aunque el número parece modesto frente a los 24 escaños en disputa en ocho provincias, las perspectivas no son para nada alentadoras.

La irrupción de La Libertad Avanza (LLA) sumado a una posible alianza con el PRO y la implosión de Juntos por el Cambio este año, ha generado tensiones dentro de la UCR.

A esto se añaden las divergencias entre los gobernadores radicales y la conducción partidaria encabezada por Martín Lousteau, quien mantiene una postura crítica hacia la gestión de Javier Milei.

Estos factores disminuyen las posibilidades de conservar las bancas actuales y conquistas nuevas en provincias donde no tienen representación. En 2023, la UCR perdió seis bancas en el Senado, y si la tendencia continúa, podría quedar con apenas nueve legisladores.

Las elecciones de medio término de 2025 renovarán un tercio del Senado, incluyendo bancas en Capital Federal, Chaco, Neuquén, Río Negro, Tierra del Fuego, Santiago del Estero, Entre Ríos y Salta. Este calendario genera pesimismo en las filas radicales.

Análisis provincia

En Entre Ríos, la victoria de Rogelio Frigerio (PRO) en la gobernación había alimentado la esperanza de retener la banca de Stella Maris Olalla. Sin embargo, el coqueteo del mandatario provincial con LLA podría dejar a la UCR sin representantes en la provincia.

En la Ciudad de Buenos Aires, Lousteau enfrenta un desafío directo: su banca está en riesgo, especialmente si no se reedita la alianza con el PRO. Una encuesta reciente de Evolución lo ubicó en el quinto lugar de intención de voto, por debajo incluso del Frente de Izquierda.

Tierra del Fuego también se presenta como un terreno complicado. El mandato del senador Pablo Blanco llega a su fin, y las proyecciones indican que la UCR quedaría en tercer lugar, detrás de Unión por la Patria y LLA.

En Chaco, el triunfo de Leandro Zdero como gobernador podría darle un respiro al partido. Esto permitiría proyectar la renovación de la banca de Víctor Zimmermann e incluso soñar con sumar un segundo escaño.

En las provincias donde la UCR no cuenta con senadores, las perspectivas tampoco son favorables. En Salta, el partido no logra una banca desde 2001, mientras que en Río Negro la fragmentación interna impide un reposicionamiento desde la pérdida de la gobernación en 2011.

Neuquén presenta un caso similar. En 2019, el radicalismo estuvo cerca de ganar una banca con Horacio “Pechi” Quiroga como candidato, pero su fallecimiento previo a los comicios dejó el escaño en manos de Lucila Crexell, del PRO.

En Santiago del Estero, el control electoral de Gerardo Zamora ha relegado al radicalismo al tercer lugar. Las listas “muletto” del “zamorismo” han asegurado las tres bancas para sus aliados en los últimos turnos.