Mejorar las reservas netas que tiene el Banco Central es clave para avanzar con medidas que el Gobierno nacional considera clave para normalizar la economía, como la eliminación del cepo cambiario. Para ello, todos los cañones apuntan al blanqueo de capitales como el mejor camino para lograrlo.
Si bien oficialmente el equipo económico repite el mensaje de que hay varias alternativas para fondear de dólares el Banco Central, que incluyen fondos frescos que llegan del FMI, préstamos de bancos internacionales, aceleración de las exportaciones, inversiones a través del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI).
“El principal objetivo de este blanqueo no es aumentar la recaudación impositiva y por eso es tan barato. Tampoco parece diseñado para reducir la brecha, porque la multa se paga directamente en dólares, es decir, no genera demanda de pesos pero sí aumentará las reservas netas”, explicaron consultoras de la City Porteña.
En este sentido, el diseño del blanqueo apunta a que los 200 mil millones que se estima que hay en efectivo, los famosos dólares del colchón, se regularicen y queden depositados dentro del sistema.
Desde el staff del Fondo Monetario Internacional (FMI), la única estimación oficial acerca de cuánto se espera recaudar es de un 0,3% del Producto Bruto Interno (PBI), lo que tomando la penalidad del 5% “implicaría que se blanqueen más de USD 40.000 millones considerando que no pagan multa ni los primeros USD 100.000 regularizados ni los stock que vayan a las cuentas especiales”.
El límite para que se realice el blanqueo en el mercado minorista y sin multas terminará el 30 de septiembre, por lo que busca acelerar un proceso, que de por sí es lento y engorroso.
En un documento de FIEL, el economista Daniel Artana explica que es difícil hacer una estimación, “pero luego de cuatro años de regulaciones e impuestos intrusivos y excesivos debería haber fondos que quieran volver al circuito legal. En todo caso, habrá que ver qué porcentaje de esos fondos se reingresa al país
