La visita de James Cameron, director de las películas Avatar y Titanic, en Jujuy generó una inesperada polémica y el prestigioso realizador denunció que “cayó una emboscada” por parte de las autoridades jujeñas.
El cineasta había sido invitado por el gobernador Gerardo Morales para conocer la producción de litio en esa provincia y pasearon por Purmamarca. Sin embargo, Cameron sostuvo que intentaron aprovechar su imagen de ambientalista para dar un aspecto positivo a esa operaciones.
“No me contaron toda la historia y no me dijeron que 35 comunidades indígenas en dos provincias estaban en conflicto directo y luchando por sus derechos, todas las cosas que me importan“, manifestó el ganador del Óscar.
En ese sentido, acusó a las autoridades jujeñas de no haberle informado acerca de la extracción de litio. “Siempre estaré con los pueblos indígenas, siempre. Incluso buscaré formas de ayudar con mi fundación Avatar Alliance”, dijo.
Una vez que se hizo público el enojo de Cameron, el gobernador Gerardo Morales le envió una carta en español y en inglés y cuestionó a los grupos indígenas que le enviaron una misiva al director.
En el escrito, Morales le explicó que se trata de información falsa con intenciones de aprovecharse políticamente de las extracciones que están realizando en esa zona. Además, negó que el proyecto vaya a destruir la culturas de las comunidades.
“A través del diálogo, la información y el consenso, las comunidades han otorgado su consentimiento a los informes de impacto ambiental y la planificación de los trabajos de exploración y explotación del litio en el territorio. Consideramos esto como una condición indispensable e ineludible para el desarrollo de cualquier emprendimiento”, indicó Morales.
Por último, expuso que la visita fue organizada por la propia fundación del cineasta y desligó a su gobierno del hecho.
