La interna en la cúpula del Gobierno se encuentra cada vez más tensa, y mientras Javier Milei se encuentra en España en un encuentro de dirigentes de derecha, la relación entre la vicepresidenta Victoria Villarruel y la hermana del mandatario y secretaria General, Karina Milei cada vez está más tensa.

“Yo no tengo jefe” se escuchó decir a Villarruel en una reunión interna en medio de las negociaciones en el Senado para lograr aprobar la ley Bases, algo que se demora cada vez más.

“Si hay algo de lo que yo entiendo es de poder, por eso estoy bien con ella: sé que el poder lo tiene ella, no él”, le sintetizó a un alto dirigente de Casa Rosada, cercano al presidente y que continúa desde la gestión de Alberto Fernández.

Durante la semana, Villarruel fue invitada para participar junto con Santiago Caputo el ministro del Interior, Guillermo Francos y Eduardo Lule Menem de reuniones con los bloques de la oposición dialoguista, con el objetivo de conseguir los votos necesarios para avanzar con la aprobación de la ley en el Senado.

Esta invitación tuvo que ser pedida por el entorno de Villarruel, que se sentía desplazada de las negociaciones que se daban en su ámbito de poder. “El Poder Ejecutivo la pasa por el costado y ella tiene susceptibilidad. No tiene que esperar a que la inviten a una fiesta en su casa”, indicó un asesor de la vicepresidenta.

Otro cortocircuito que se dio durante esta semana fue la presentación de Nicolás Posse en el Congreso. El Jefe de Gabinete fue a dar las respuestas que habían hecho los legisladores.

Desde Casa Rosada se mostraron molestos, ya que señalaron que esta actividad les “quitó tiempo para avanzar con la ley Bases” y responsabilizaron a Villarruel de no haber podido retrasar la exposición de Posse, al menos hasta que se haya aprobado el proyecto.

La discusión de esta semana se centrará en que pasará el próximo sábado con el Pacto de Mayo que había convocado el presidente en la Apertura de Sesiones Ordinarias, para la cual pensaba contar con la ley Bases aprobada, siendo esta un requisito fundamental para su realización.

La única luz de esperanza para que se realice este sábado, es que el jueves, la Cámara Alta le de dictamen al proyecto, lo que en principio, significaría una probable aprobación de la ley, aunque seguramente deba volver a Diputados.

Desde el Ejecutivo nacional se encuentran analizando opciones, que van desde posponer la firma del pacto (podría ser el 20 de junio o el 9 de julio), o incluso, descartar esta posibilidad y no realizarlo.