Con la colaboración de las Abuelas de Plaza de Mayo, Matías se convirtió en el nieto n°100 que recobró su identidad.
Matías nació el 6 de marzo de 1976 en Lomas de Zamora. Sus padres, militantes de Montoneros, se separaron por razones de seguridad cuando su madre, Norma Espinosa, estaba embarazada. “Ella se desconectó de la militancia y fue a vivir a la casa de sus padres a la espera del nacimiento de su hijo”, explica el comunicado enviado por Abuelas.
Sus padres se reencontraron cuando Matías tenía seis meses. En ese momento, Tulio no lo puede reconocer con su apellido debido a su situación de clandestinidad.
“A pesar de que desde niño su madre le contó detalles referidos a su padre, fue durante su adolescencia cuando Matías realmente tomó conciencia de que su padre era Tulio Valenzuela y que se encontraba desaparecido”, señala el comunicado.
Entonces Matías se puso en contacto con sus tíos paternos, que viven en San Juan. “El 30 de junio de este mismo año, los resultados confirmaron que es hijo de Tulio Valenzuela”, indica el texto.
“De inmediato Matías se puso en contacto con su hermana Sabrina, viajó a conocerla a Rosario y comenzaron una estrecha relación”, agrega.