Javier Milei presentó por cadena nacional su proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central con un discurso cargado de críticas a la política tradicional y al kirchnerismo. “Estamos aquí para presentarles el conjunto de reformas estructurales más importante de los últimos 91 años y poner fin a la estafa de financiar dinero para la alta política”, afirmó, acompañado por parte de su Gabinete y el equipo económico.

El presidente centró su argumento en la inflación como “impuesto inflacionario” no legislado. “La reforma viene a poner fin a la estafa de falsificar dinero para financiar a la alta política, cuya manifestación más evidente es la tasa de inflación”, explicó.

Para dimensionar su crítica, señaló que la inflación acumulada desde la creación del Banco Central en 1935 asciende a una cifra de veinte dígitos, y que solo en lo que va del siglo XXI -desde el abandono de la convertibilidad- la inflación acumulada llegó al 168.580%.

Milei apuntó directamente contra dirigentes del pasado. Recordó que la salida de la convertibilidad implicó que “los 15.000 millones de dólares de aquel entonces, que eran de los argentinos, pasaran a manos de los políticos”, una cifra que a valores de hoy calculó en 30.000 millones. Y responsabilizó a Cristina Kirchner y a la extitular del BCRA Mercedes Marcó del Pont por el Fondo del Bicentenario de 2010: “Le robaron al Banco Central 10.000 millones de dólares, que expresados a moneda de hoy equivalen a 15.000 millones”.

Luego sintetizó el proyecto en cinco ejes. El primero es el regreso al mandato único de preservar el valor de la moneda, eliminando los cinco objetivos vigentes. El segundo es la prohibición taxativa del financiamiento al Estado, tanto al Tesoro Nacional como a provincias y municipios, incluyendo la compra de títulos públicos en el mercado primario. “El señoraje no es ni más ni menos que una falsificación de dinero”, sostuvo.

El tercer eje busca blindar al presidente y al directorio del BCRA: se mantiene el mecanismo de nombramiento pero la remoción será más exigente, ya que requerirá dos tercios tanto del Senado como de Diputados. El cuarto punto refiere al tratamiento de los activos del Banco Central, cuyos resultados por tenencia quedarán inmovilizados en una reserva técnica no distribuible y solo podrán girarse al Tesoro para cancelar deuda. Finalmente, se eliminan otros cambios introducidos por la reforma de 2012, incluidas las letras intransferibles.

El calendario político del oficialismo

Dentro del Gobierno ya trabajan con una planificación para los próximos meses. El primer objetivo será consolidar acuerdos con los gobernadores con la intención de construir consensos para las principales reformas económicas e institucionales.

En la Casa Rosada consideran que, independientemente de su pertenencia política, los mandatarios provinciales tienen incentivos para acompañar parte de la agenda oficialista, especialmente en aquellas iniciativas que podrían contribuir a sostener la estabilidad económica.

Uno de los proyectos considerados prioritarios es la suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). La intención del Ejecutivo es que el Congreso resuelva esa discusión antes de octubre, teniendo en cuenta los plazos establecidos por la Cámara Nacional Electoral para la organización del proceso electoral de 2027.

Alianzas políticas para las elecciones

Entre octubre y diciembre, el oficialismo prevé intensificar las conversaciones con gobernadores y espacios políticos aliados para definir posibles acuerdos electorales.

En ese escenario aparecen como actores centrales la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, junto con dirigentes encargados de la estrategia política de La Libertad Avanza, quienes buscarán evaluar eventuales entendimientos con sectores del PRO y del radicalismo de cara al cierre de alianzas para las próximas elecciones.

Desde el Gobierno aseguran que el objetivo no pasa por incorporar dirigentes de otros espacios al gabinete nacional, sino por construir acuerdos que permitan fortalecer el proyecto político del oficialismo mientras las provincias preservan su autonomía.

La campaña hacia 2027 ya comenzó

En Balcarce 50 entienden que la presentación de la reforma del Banco Central fue mucho más que un anuncio económico. Para el oficialismo, significó el inicio de una estrategia política destinada a reposicionar al Presidente en el centro de la agenda pública y comenzar a construir el camino hacia una eventual reelección en 2027.

La apuesta del Gobierno es que el éxito de las reformas económicas permita recuperar respaldo político y fortalecer el liderazgo de Javier Milei de cara al próximo ciclo electoral, con una agenda que combinará iniciativas económicas, acuerdos parlamentarios y negociaciones con gobernadores durante el segundo semestre.

La cadena nacional completa de Milei

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