El presidente argentino, Javier Milei, ofreció un discurso contundente en la 65ª Cumbre del Mercosur, realizada en Montevideo, Uruguay. Durante su intervención, el mandatario calificó al bloque como un obstáculo para el progreso de Argentina y pidió una revisión profunda de su funcionamiento.
“En los últimos años, hemos perdido las oportunidades de nuestras vidas, fuimos a contramano del mundo”, afirmó Milei, quien además relativizó el acuerdo reciente entre el Mercosur y la Unión Europea, señalando que tomó más de dos décadas en concretarse y aún no es una realidad plena.
“Consolidarnos en un bloque común no solo no nos hizo crecer, sino que nos ha perjudicado. Mientras vecinos como Chile y Perú se abrieron al mundo y entablaron acuerdos comerciales con los protagonistas del comercio global, nosotros nos encerramos en nuestra propia pecera, tardando más de 20 años de cerrar un acuerdo con el que hoy festejamos, que aún dista de ser una realidad“, dijo Milei.
Según el líder libertario, este retraso refleja la falta de agilidad del bloque frente a economías como Chile y Perú, que lograron acuerdos comerciales con más de 20 países.
El jefe de Estado insistió en que el Mercosur, lejos de ser un motor de desarrollo, se convirtió en una “prisión” que limita las posibilidades de sus miembros para aprovechar sus ventajas comparativas y expandir su comercio. Propuso flexibilizar las normativas del bloque para permitir acuerdos bilaterales fuera de su estructura, una postura que en el pasado también intentó Uruguay sin éxito.
Milei criticó las barreras arancelarias y para-arancelarias impuestas por el Mercosur, las cuales, a su juicio, han encarecido los bienes y reducida la competitividad de sus integrantes en el comercio global. Según el presidente, desde 1995 la participación del bloque en el comercio mundial se redujo del 1,8% al 1,6%, y advirtió que mantener este enfoque perjudica a los ciudadanos de la región.
“Me gustaría invitarlos, como hermanos que somos, a que abramos los ojos y seamos honestos intelectualmente; aceptemos que este modelo está agotado y busquemos una nueva fórmula que nos beneficia a todos, para que todos podamos comercializar más y mejor, porque es el comercio lo que genera prosperidad y lo que va a terminar con el gran flagelo latinoamericano, que es la pobreza abyecta de nuestros pueblos“, afirmó el mandatario
En el tramo final de su discurso, llamó a los líderes a actuar con “honestidad intelectual” para plantear las preguntas difíciles y tomar decisiones valientes que se convertirán al Mercosur en un motor dinámico para la inversión y el comercio. “El libre comercio genera prosperidad“, concluyó, citando a Julio Argentino Roca para reforzar su postura.
“Si el bloque no es un motor dinámico que facilite el comercio, que impulse la inversión y mejore la calidad de vida de todos los ciudadanos de nuestra región, ¿cuál es el sentido que tiene? Espero que, sin anteojeras ideológicas, tengamos la honestidad intelectual suficiente para poder hacernos las preguntas difíciles y el coraje para tomar las decisiones necesarias”, aseguró.
