Javier Milei y su equipo económico.

El presidente Javier Milei confirmó que vetará la ley que establece una nueva fórmula jubilatoria, que fue aprobada este jueves en el Senado, tal como había salido de Diputados.

El presidente argumentó que el proyecto “tiene como único objetivo destruir el programa económico del Gobierno”. Y agregó: “Es una estafa moral”.

“El Presidente se comprometió con los argentinos a sostener el superávit fiscal a toda costa y así lo hará”, se advirtió en un texto oficial de Presidencia.

“En un acto de populismo demagógico, sancionó un proyecto de ley irresponsable, ilegal e inconstitucional que establece gastos exorbitantes sin su correspondiente partida presupuestaria, lo que implicaría necesariamente que el Gobierno vuelva a caer en las viejas prácticas de la emisión monetaria, el aumento de impuestos, o el endeudamiento, que son las mismas recetas que nos han llevado al fracaso durante los últimos 100 años”, expresaron desde Casa Rosada.

Además, el Gobierno indicó que “esta ley implica un gasto adicional del 1,2% del PBI, o lo que es 25% del PBI en términos dinámicos, obligando al Estado a contraer deuda que deberán pagar en el futuro los jóvenes argentinos que, gracias a estas medidas, hoy son mayoritariamente pobres”.

El Gobierno apuntó también contra la oposición que aprobó el proyecto. “Resulta paradójico que la clase política se acuerde de los jubilados hoy y no durante el gobierno de Alberto Fernández y de Sergio Massa. Sólo en su último año, los haberes cayeron más del 30% acompañado de una suba sideral del gasto público. Mientras acusan a este Gobierno de licuar a los jubilados, desde enero las jubilaciones han aumentado un 5% en términos reales mientras bajamos el gasto y destruimos la inflación”, precisó.

En ese mismo sentido, señaló que “la clase política quiere forzar al Gobierno a oponerse a esta medida demagógica para anotarse una victoria política, pero como el Presidente de la Nación ha dicho en innumerables oportunidades, nosotros preferimos una verdad incómoda a una mentira confortable”.

“El proyecto sancionado este jueves por el Congreso con la anuencia de todos los partidos políticos es una estafa moral, un acto de demagogia populista y una irresponsabilidad fiscal; y por lo tanto será vetado por este Gobierno, el cual no tiene miedo de pagar los costos que hagan falta para sacar a este país de la decadencia en la que nos han sumergido”, agregó.

El proyecto que se aprobó establece una actualización mensual en base al último dato disponible del Índice de Precios al Consumidor (IPC), como el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) vigente que activó el Ejecutivo. Además, incorpora una compensación extra —o “empalme”— del 8,1%, dado que el Gobierno otorgó un 12,5% que no cubre el 20,6% de inflación de enero. Para evitar que la actualización de la canasta básica —que se efectiviza después del pago de los haberes— no quede desfasada, se optó por empujar en ese sentido un mínimo equivalente a 1,09.

La iniciativa había obtenido media sanción en la Cámara de Diputados, gracias a un acuerdo entre el bloque de Unión por la Patria y la Unión Cívica Radical (UCR). Esta situación se replicó en la Cámara alta y contó con el acompañamiento del bloque del PRO y miembros de los bloques provinciales, lo que significó que se aprobó con los dos tercios.

Tras el veto de Milei, el proyecto volverá a Diputados como Cámara de origen. Si insiste con dos tercios, pasa al Senado; y si el Senado repite esa mayoría, Milei está obligado a promulgar la ley.