En su primer discurso como presidente electo, Javier Milei aseguró que “comienza el fin de la decadencia argentina”, adelantó “no hay lugar para el gradualismo” y marcó que su gobierno cumplirá “a rajatabla con los compromisos que ha tomado”.

“El modelo de la decadencia ha llegado a su fin, no hay vuelta atrás. Todos aquellos que quieran sumarse a la nueva Argentina, serán bienvenidos, no importa de dónde vengan. No hay lugar para los violentos, para los que violan la ley para defender sus privilegios, vamos a ser implacables. No hay lugar para el gradualismo, para la tibieza, no hay lugar para medias tintas“, indicó Milei desde el búnker de La Libertad Avanza (LLA).

Escrutado el 98,21% de los sufragios, Milei (55,75%) se impuso en el balotaje sobre el postulante de Unión por la Patria, Sergio Massa (44,24%).

“Se termina el modelo empobrecedor del Estado omnipresente y se termina la idea de que el Estado es un botín a repartirse“, agregó Milei, que asumirá la jefatura de Estado el 10 de diciembre próximo, tras el fin del mandato de Alberto Fernández.

Además agradeció a los referentes del PRO, Mauricio Macri y Patricia Bullrich, quienes -resaltó- “desinteresadamente, en un acto de grandeza que nunca se vio en la historia argentina, pusieron el cuerpo para defender el cambio que la Argentina necesita”.

Por otra parte, el presidente electo sostuvo que este lunes se pondrá “a trabajar para que el 10 de diciembre podamos traer las soluciones que los argentinos necesitan”.

En un discurso brindado en el hotel Libertador, tras su triunfo en el balotaje, el libertario dijo que “es una noche histórica, en la que se ha terminado una forma de hacer política y comienza otra”, consideró que “a pesar de los problemas enormes que tenemos, Argentina tiene futuro pero existe si es liberal” y concluyó su discurso con su lema de campaña: “Viva la libertad carajo”.