El juez federal Federico Villena ordenó que se realice en la tarde de este jueves una inspección ocular en el avión iraní-venezolano y que retiren la caja negra para analizarla y desgrabar los últimos diálogos en la cabina de la nave.

El procedimiento a fondo se realiza en una pista secundaria del aeropuerto internacional de Ezeiza, donde la nave perteneciente a la empresa venezolana Emtrasur se encuentra retenida por orden judicial, en la participan en magistrado del juzgado federal de Lomas de Zamora.

La orden de Villena es retirar la caja negra, el dispositivo que permite grabar hasta 120 minutos y recoge los últimos diálogos que se dan en la cabina de la nave. También participa personal de la firma Boeing, ya que son los únicos autorizados a manipular el artefacto.

Incluso, el juez quiere saber si efectivamente la tripulación apagó el transponder, el sistema que transmite información del avión.

En tanto, la Justicia todavía investiga a los iraníes, pero según fuentes de la instrucción “todavía no hay nada concluyente”. 

“Una de las hipótesis es que vinieron a realizar tareas de inteligencia, no es la única, pero hasta ahora no hay elementos para hablar de una operación terrorista”, sostuvieron. 

En el Boeing 747- 3B3 venían cinco iraníes y 14 venezolanos. 

Victor Pérez Gómez, gerente general de Operaciones de Emtrasur, ya declaró en la Justicia a través de un escrito. En este, explicó que la carga del avión fue revisada dos veces: la primera, el lunes 6 de junio en el aeropuerto de Ezeiza y luego el miércoles 8, ante el intento de cargar combustible en Uruguay, que fue denegado.

También declaró que hubo una inspección el viernes 10, realizada por 60 efectivos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria con perros especializados para detectar explosivos y drogas.