La inflación de julio podría haber interrumpido el proceso de desaceleración que venía mostrando en los últimos meses. De acuerdo con las principales consultoras privadas, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubicaría cerca del 2%, por encima del 1,9% registrado en junio.

Las estimaciones relevadas oscilan entre 1,8% y 2,1%. Fundación Libertad y Progreso y EcoGo proyectan un 2,1%; Econviews calcula un 2%; mientras que Analytica y C&T Asesores estiman un 1,9%. La única consultora que prevé una nueva desaceleración es Equilibra, con un IPC del 1,8%.

Según los analistas, el principal factor detrás de este leve repunte fue el componente estacional de las vacaciones de invierno, que impulsó los precios vinculados al turismo, la recreación y los pasajes aéreos.

A esto se sumó una aceleración en algunos alimentos, especialmente por las subas en las verduras y, en menor medida, de la carne. En sentido contrario, las liquidaciones de indumentaria ayudaron a contener el índice general.

Los especialistas también señalaron que los precios regulados avanzaron a un ritmo similar al promedio de la inflación, mientras que rubros como salud mostraron incrementos más moderados debido a una menor actualización en los medicamentos y las cuotas de medicina prepaga.

Pese a este posible freno en la desaceleración, las consultoras mantienen una visión favorable para los próximos meses. Consideran que, una vez finalizado el efecto estacional de las vacaciones y si el escenario cambiario continúa estable, la inflación podría volver a ubicarse por debajo del 2% mensual.

El dato oficial del Índice de Precios al Consumidor será difundido por el INDEC el próximo 13 de agosto.