Tras conseguir su aprobación en el Senado dela Nación con modificaciones, la Ley Bases volverá a Diputados, en donde el oficialismo intentará conseguir recuperar algunos cambios que la Cámara Alta le realizó a la norma, principalmente vinculadas con la reposición del Impuesto a las Ganancias y Bienes Personales, como respetar el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) que salió de la Cámara Baja.

En la última reunión entre los jefes de bloques con el Jefe de Gabinete, Guillermo Francos, el funcionario fue recibido de muy buena manera, e incluso fue aplaudido, lo que demuestra que hay un ambiente propicio para avanzar en las modificaciones que propone Javier Milei.

Más allá de esto, Francos tomó entre pinzas este gesto y busca cerrar los votos necesarios lo más rápido posible.

Lo que si analizaron como “muy positivo” para los planes del Gobierno es el malestar que existe entre los diputados de la oposición dialoguista con los senadores de su mismo sector. Esta molestia se debe a que consideran que no respetaron los acuerdos que se habían logrado en primera instancia, a pesar del tiempo de trabajo en conjunto realizado.

Hay un apoyo fuerte, quieren ir adelante con todo, y nos ayuda el enojo en Diputados. Los senadores los expusieron mucho, los acusaron de que se les habían pasado cosas. Yo creo que el RIGI tenía que quedar como estaba. Lo más coherente es que los diputados volvamos a insistir en lo que trabajamos durante dos meses y votamos”, dijo Cristián Ritondo, titular del bloque del PRO.

Este mismo malestar existe dentro de la Unión Cívica Radical, principalmente entre los presidentes de bloque, Rodrigo de Loredo y Martín Lousteau, alimentando la interna del espacio.

Nuestras prioridades son Ganancias y Bienes Personales, pero después los otros bloques pueden tener su propia agenda”, deslizaron en Balcarce 50, donde apuestan a beneficiarse de las rivalidades en los otros partidos para propiciar una reedición de las versiones anteriores de algunos capítulos.

En este punto hacen especial hincapié en el recortado RIGI, que quedó restringido a nueve áreas (foresto-industria, turismo, siderurgia, petróleo, gas, infraestructura, minería, energía y tecnología) y que sufrió además, un cambio clave, ya que se determinó que debe respetarse un 20% de contratación de proveedores locales.