El Gobierno comenzó abril manteniendo una serie de reuniones con gobernadores en búsqueda de su apoyo para el tratamiento de la nueva Ley Ómnibus en la Cámara de Diputados. Pero hay un grupo de mandatarios provinciales, que pertenecen a la oposición más dura a la gestión de Javier Milei, que están esperando el llamado de Casa Rosada para tratar el paquete fiscal, la nueva “Ley Bases” y el Pacto de Mayo.
Los gobernadores que están pendientes al teléfono son Axel Kicillof (Buenos Aires), Sergio Ziliotto (La Pampa), Martín Llaryora (Córdoba), Alberto Weretilneck (Río Negro), Claudio Vidal (Santa Cruz) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego). De estos, el Ejecutivo ya ha mantenido contacto con el Gobernador rionegrino como santacruceño.
A esta lista se podría sumar el gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, pero desde Casa Rosada se muestran confiados sobre un posible acompañamiento del mandatario neuquino, ya que se ha mostrado más flexible para acompañar los pedidos libertarios.
Hasta el momento, el ministro del Interior, Guillermo Francos, y el jefe de Gabinete, Nicolás Posse se han reunido con la liga de gobernadores de Juntos por el Cambio y con los mandatarios del Norte Grande argentino.
En esas reuniones, el Ejecutivo se comprometió a reducir a menos de la mitad la cantidad de artículos de la Ley Bases y a otorgar varias concesiones, entre ellas, achicar la cantidad de empresas privatizadas y volver a discutir el futuro del Impuesto a las Ganancias. Esa propuesta no fue muy convincente para algunos de los gobernadores presentes.
Desde el entorno de Milei saben que todavía falta reunirse con los gobernadores más duros. Principalmente, con aquellos con los que han tenido cortocircuitos y que se han plantado en sus posturas con el objetivo central de que coparticipen algunos de los impuestos que se pusieron arriba de la mesa.
“Ya sabemos que los diputados que responden a los peronistas no van a votar. ¿Para qué llamarlos?”, reveló un importante funcionario nacional. En la mesa chica del presidente consideran que si consiguen los apoyos necesarios de los gobernadores “aliados”, el encuentro con el ala dura de la oposición “ya no tendría sentido”.
“Si consiguen los votos para que salga la ley, no nos van a llamar. Están dejando para lo último a los que saben que se les van a plantar más”, reconoció un mandatario patagónico. Este sector opositor al Gobierno libertario coincide en que el Impuesto a las Ganancias no tiene que volver, pero no ven con malos ojos la coparticipación del Impuesto al Cheque.
“No hay novedades ni invitación. No hay señales del Gobierno. La situación social es compleja y se va a poner cada día peor. No están midiendo lo que está pasando”, remarcó un gobernador del centro del país.
Por último, los mandatarios provinciales opositores ven difícil un posible acompañamiento al Pacto de Mayo que pretende Milei si no hay un llamado o encuentro previo a la cumbre que pactó el Presidente para ese mes en Córdoba.
“Si no somos convocados, vemos cada vez más difícil la posibilidad de que el Pacto del 25 de Mayo se concrete. Si no nos llaman sería una irresponsabilidad y un escándalo”, finalizó un gobernador.
