La fila para despedirse de Carlos Solari, el Indio, llegó a los 5 kilómetros en Avellaneda.

Miles de fanáticos de Carlos “El Indio” Solari lo despiden este domingo en el microestadio municipal “José María Gatica”, dentro del Parque Domínico de Avellaneda, en un velatorio que comenzó a las 10, una hora antes de lo previsto ante una asistencia multitudinaria. La cola pasado el mediodía superaba los 5 kilómetros.

El gobierno bonaerense montó un importante operativo de seguridad en el lugar con 700 policías asignados, aunque no se descarta que se sumen más, incluso hasta 1.500, disponiendo además tres postas de emergencias, 17 ambulancias, 60 promotores de salud y los cuatro hospitales del distrito preparados ante cualquier contingencia.

Desde que la familia del exlíder de Patricio Rey y los Redonditos de Ricota y de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado reveló dónde sería velado el artista, comenzó la procesión de fanáticos desde distintos puntos del país hasta el lugar, pasando algunos la noche allí en una vigilia que incluyó a grupos procedentes de Laferrere e Isidro Casanova al reparo del frío y el rocío.

La familia del Indio Solari compartió una publicación en la cuenta de Instagram del cantante, donde destacó que “todo el mundo está peregrinando en paz hasta donde él espera y dejándole ofrendas, cantos, aplausos y lágrimas”.

En el mismo comunicado, los allegados señalaron: “Habrá tiempo para que nadie se quede sin adiós. Y mientras se espera y se camina, nos cuidamos entre todos, sin distinciones, como siempre lo hemos hecho y él esperaba de nosotros”.

No hay un vallado que organice la fila en toda su extensión, la cual ya supera las 20 cuadras y está formada de manera espontánea en el centro de la avenida Mitre, rodeada por cientos de puestos de merchandising y comida.

El ingreso se realiza por la calle General Otero, hasta la avenida Bartolomé Mitre, mientras que quienes llegan en tren deben bajar en la estación Villa Domínico y rodear todo el parque, sabiéndose que el perímetro se encuentra cortado por un anillo de seguridad con efectivos de la policía motorizada y de infantería desplegados, y con la promesa de la familia de que el sepelio va a continuar “hasta que haga falta”.

La gente entra de forma ordenada con banderas y se registran escenas de emoción a flor de piel, con personas llorando que se acercan al vallado previo a la Capilla Ardiente, donde se ubican las ambulancias y el personal de Cruz Roja y SAME.

La marea humana que compone la fila matiza la espera cantando temas de los Redonditos de Ricota y el clima cambia radicalmente en el interior del polideportivo, donde reina el silencio y se escucha el llanto de los seguidores.

En el trayecto se exhiben algunos cuadros de “el arte digital que hacía el Indio” antes de pasar frente al ataúd de madera con herrajes plateados que contiene los restos mortales del vocalista.

El féretro está solo, a tres metros del vallado, y detrás se ubica una pantalla LED que dice “INDIO, 1949-infinito”, bajo la premisa de la organización de que nadie se detenga y la multitud siga caminando mientras expresa su afecto.

A los  77 años, la muerte del fundador de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado se comunicó el viernes 5 de junio, alrededor de las 9, luego de que fuera encontrado sin vida en la piscina de su casa de Parque Leloir, en Ituzaingó, habiendo revelado los resultados de la autopsia que la causa de muerte fue producto de un accidente cerebrovascular (ACV).

Finalmente, la familia del artista pidió expresamente a los asistentes que el encuentro se desarrolle en un clima de respeto y contención, concluyendo el mensaje difundido a sus seguidores con una fuerte consigna: “Caminaremos y seremos pacientes, mientras compartimos canciones, hasta llegar a su encuentro y expresarle lo que nos inspiró”.

Con información de Noticias Argentinas.