Unas 150 personas se reunieron en el Obelisco a un mes del ataque de Hamás sobre Israel para “visibilizar y empatizar” con la situación de las 240 personas siguen secuestradas, entre ellas, 20 argentinos. Parte del reclamo incluyó la exposición de peluches con ojos vendados y un camión que con los rostros de los rehenes.

“A un mes del atentado estamos haciendo una acción para visibilizar la situación de las más de 240 personas secuestradas, de las cuales más de 40 son bebés, niños y adolescentes. Hay 20 argentinos entre los secuestrados”, señaló el fotógrafo Hernán Churba, quien impulsó la iniciativa de los peluches con los ojos vendados en el Obelisco.

“Desde la Ciudad reclamamos la inmediata liberación de todos los secuestrados, en especial la de los más de 40 adolescentes, chicos y bebés que están en manos de esta organización terrorista”, expresó el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, quien estuvo presente en la intervención multicultural del Obelisco.

Y agregó: “Queremos visibilizar toda la barbarie que sucedió. Estamos haciendo un llamado al mundo entero a alzar la voz en contra del terrorismo porque está pasando algo escalofriante”.

Otra parte de la campaña incluyó a un grupo de argentinos autoconvocados que bajo la consigna “No mires a otro lado” recorrieron las calles de la Ciudad con un camión que mostraba en pantallas imágenes de las personas secuestradas.

“Nació ante la angustia entre un grupito de siete amigas, tratando de emular una iniciativa similar de Londres. Viviana Romay se puso la tarea al hombro”, explicó la artista Mirta Kupferminc, integrante del grupo.

“Se juntaron 109 personas de campos muy distintos con conciencia de que es muy importante que todos los argentinos sepamos que esto es de una crueldad infinita, no tiene código de guerra ninguno: secuestrar, matar, violar, amputar”, agregó.

Otro punto de la Ciudad de Buenos Aires donde se homenajeó a las víctimas de Hamás fue en la Plaza Israel de la Ciudad de Buenos Aires, en Avenida Figueroa Alcorta 5.500, donde encendieron 1.400 velas, una por cada persona que fue asesinada por la organización terrorista.

Otro homenaje se realizaba en la AMIA, sede de la sexta edición de la Bienal de Arte Contemporáneo de Jerusalén. Con la exhibición de la muestra “Y estos son los nombres”, realizada con la estética del arte callejero, que rindió también homenaje a las víctimas fatales.

Con información de Télam y Clarín.