Senado expone el Jefe de gabinete Victoria Villarruel y Bartolome Abdala juliana D Tullio , atuche , jose mayans carmen rivero jefes de bloque Argentina Foto Federico Lopez Claro

La sorpresiva aprobación del dictamen para el pliego de Ariel Lijo como juez de la Corte Suprema generó una nueva incertidumbre en el Senado. Aunque el oficialismo aún no confirmó si incluye su designación en la sesión del jueves, la resistencia de algunos legisladores amenaza con trabar el debate.

Entre los críticos más férreos de Lijo se extiende la advertencia de no dar quórum si La Libertad Avanza insiste en tratar su nombramiento junto con la suspensión de las PASO.

El formoseño Francisco Paoltroni, senador libertario expulsado del bloque oficialista por su rechazo a Lijo, dejó clara su postura: “Que le den quórum los K y después yo me siento”, dijo en declaraciones a medios nacionales .

Paoltroni también rechaza la eliminación de las primarias, al considerar que “es servir a todos los que tienen patrones”. Su postura encuentra eco en sectores del radicalismo, donde algunos legisladores evalúan la posibilidad de boicotear la sesión. “Todavía no lo discutimos, pero puede ser. Haremos lo que sea para que Lijo no entre en la Corte“, señaló una fuente opositora.

El kirchnerismo, en tanto, mantiene un hermetismo absoluto. En la Cámara de Diputados, el bloque no facilitó el quórum para debatir la suspensión de las PASO, aunque al momento de la votación se dividió entre apoyos, rechazos y abstenciones.

En el Senado, la estrategia sigue siendo incierta. “Si damos quórum será una decisión que tomaremos cuando se confirme si el pliego de Lijo entra o no“, deslizó una legisladora de peso en el espacio.

Desde el sector K en la Cámara Alta aseguran que no hubo un acuerdo previo y que su prioridad es designar una jueza para los vacantes restantes en la Corte, así como definir el nombramiento del Procurador General y otros 150 pliegos judiciales pendientes. “Lijo no es nuestro, aunque puede haber tenido un pasado más cercano al peronismo“, aclaró un senador kirchnerista.

Mientras las negociaciones avanzan caso por caso, en La Libertad Avanza temen que el momento en que se presentó el pliego de Lijo complique el resto de la agenda legislativa.

En ese contexto, resurgieron denuncias sobre un supuesto “pacto de impunidad” entre el oficialismo y el kirchnerismo, impulsados ​​por la Coalición Cívica, que acusa al gobierno de Javier Milei de frenar el proyecto de Ficha Limpia a cambio del respaldo peronista a Lijo.

El debate de Ficha Limpia, que busca impedir que personas con condenas en segunda instancia puedan ser candidatas, se discutirá en comisión este miércoles, mientras que el jueves se votará la suspensión de las PASO, que ya cuenta con media sanción de Diputados.

En la Comisión del Senado, la iniciativa obtuvo 11 firmas, dos más de las necesarias, con algunos radicales que firmaron en disidencia, aunque adelantaron su rechazo en el recinto.

Voto a voto

Para la aprobación de la suspensión de las PASO se requieren 37 votos afirmativos, lo que obliga al oficialismo a compensar cualquier baja con apoyos provenientes del peronismo. La UCR permanece dividida y varios de sus legisladores aún no definen postura. Hasta ahora, los radicales Pablo Blanco (Tierra del Fuego), Carolina Losada (Santa Fe), Maximiliano Abad (Buenos Aires) y Martín Lousteau (CABA) adelantaron su rechazo.

En el PRO, el respaldo a la eliminación de las PASO parece mayoritario, aunque persisten dudas sobre Guadalupe Tagliaferri, cercana a Horacio Rodríguez Larreta, quien escribió en disidencia el dictamen.

Por el lado del peronismo, algunos senadores de Unión por la Patria ya manifiestan su intención de apoyar la iniciativa, entre ellos los representantes de Santiago del Estero, Catamarca, Tucumán y Jujuy. También se pronunciaron a favor legisladores aliados como Alejandra Vigo (Córdoba), Juan Carlos Romero (Salta), Carlos Espínola (Entre Ríos), Mónica Silva (Río Negro) y los senadores misioneros del gobernador Hugo Passalacqua.

A medida que se acerca la sesión, la negociación sigue abierta y el desenlace dependerá de los acuerdos del último momento en un Senado cada vez más fragmentado.