Los analistas del mercado financiero revisaron al alza sus previsiones de inflación para los próximos meses, en un contexto de aceleración de precios en rubros clave como los alimentos.

Así lo reflejó el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) publicado este lunes por el Banco Central (BCRA), correspondiente a febrero, en el que participaron 39 consultoras, centros de investigación y entidades bancarias.

Según el informe, la inflación esperada para febrero se ubicó en un 2,3%, lo que representa un incremento de 0,2 puntos porcentuales (pp) respecto de la medición previa. Para marzo, la previsión también subió 0,2 pp, alcanzando el 2,2%.

A partir de abril, los pronósticos se mantienen relativamente estables, con una expectativa de que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubique por debajo del 2% mensual.

En cuanto a la inflación anual proyectada para 2025, el REM la situó en 23,3%, apenas por encima del 23,2% estimado en la medición anterior. Sin embargo, los diez principales analistas que el BCRA consideran como los más precisos elevaron sus pronósticos del 21% al 22%.

Para el Top 10, el aumento de la inflación no sería algo transitorio explicado solo por la alza de la carne”, advirtió el economista Juan Manuel Telechea en su cuenta de X.

La carne, factor clave en la aceleración de precios

Uno de los principales motores de la suba inflacionaria fue el aumento del precio de la carne. La consultora EcoGo estimó que la inflación de febrero se cerró en 2,7%, con una variación en alimentos y bebidas del 3,8%, es decir, 1,7 pp por encima de la registrada en enero.

Según el informe, los incrementos en el precio de la carne marcaron la tendencia del mes, con una suba mensual del 7,8%. “Las subas en la carne llevaron a una marcada aceleración de los precios”, advirtieron desde la consultora dirigida por Marina Dal Poggetto.

Expectativas sobre el dólar y la actividad económica

El mercado también corrigió alza sus proyecciones sobre el dólar. Para los próximos 12 meses, la devaluación esperada pasó del 15,3% al 20,9%. Sin embargo, para el cierre de 2025, la suba estimada es del 13,9%, lo que sugiere una posible corrección del tipo de cambio a inicios de 2026.

En términos de actividad económica, los analistas aumentaron en 0,2 pp su previsión de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) para este año, llevándola al 4,8%. La expansión se concentraría en el segundo semestre, un período clave para el Gobierno en el marco de las elecciones legislativas.